Fue condenado por un robo y lo "echaron" del pueblo

Creado el

04/09/2015 - 17:37

Autor

Sergio Raynoldi

Título

Fue condenado por un robo y lo "echaron" del pueblo

Ocurrió en Amenábar, ubicado a 31 kilómetros de Rufino. Un ladrón fue sentenciado a tres años y por ese mismo tiempo sólo podrá visitar a su familia tres veces por mes. No podrá acercarse a la víctima y deberá pasar por la comisaría cada seis horas.

galeria para post

Imagenes

Ocurrió en Amenábar, ubicado a 31 kilómetros de Rufino. Un ladrón fue sentenciado a tres años y por ese mismo tiempo sólo podrá visitar a su familia tres veces por mes. No podrá acercarse a la víctima y deberá pasar por la comisaría cada seis horas.

No sólo fue condenado, también le impusieron una restricción muy singular: se tiene que ir del pueblo donde cometió el delito. "En comunidades tan pequeñas y en las que no ocurren delitos de manera frecuente, la prohibición al condenado de vivir en el lugar es valorada por los vecinos", dijo el fiscal del caso, Mauricio Clavero.

¿Quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? La historia es increíble y con detalles muy curiosos dentro del fallo. Ocurrió en uno de esos pueblos "donde se conocen todos", aunque en los tiempos que corren ya no estén exentos de los hechos de inseguridad.

Un hombre de 43 años, indentificado como Carlos Alberto Fernández, oriundo de la localidad santafesina de Amenábar, fue condenado a tres años de prisión condicional por el asalto a mano armada a una casa y se le impuso una restricción por el mismo plazo para residir en el pueblo donde cometió el delito, en el que también vive su familia.

El fiscal contó que el robo ocurrió el fin de semana del 11 y 12 de julio en una casa de la calle Castelli al 200, de este pueblo de unos 1.800 habitantes del departamento General López, ubicado sobre la ruta provincial 94, a 31 kilómetros de Rufino.

Según el fiscal, "el condenado se llevó dinero en efectivo, dos notebook, una tablet, un celular, una cámara digital de fotos, un GPS, joyas, alhajas y un reloj, aunque gran parte de los objetos "fueron restituidos a la víctima".

La fiscalía y la defensa del acusado llegaron a un jucio abreviado. Con el fallo en sus manos, la jueza de Rufino, Lorena Garini, ordenó que Fernández sólo podrá visitar a su madre y a su hermano en el pueblo tres días al mes y que deberá informar a la Policía dónde estará, aunque está obligado a pasar por la comisaría cada seis horas.

Además, la Justicia lo obligó a comprarle una notebook a la víctima, más allá de que la Policía recuperó casi todo lo que había robado. De acuerdo al fallo, al condenado también se le prohibió acercarse a la víctima, debe donar dos latas de alimento por mes durante un año al hospital de Amenábar, someterse al patronato de la Dirección Post Penitenciaria de Santa Fe y abstenerse de ingerir bebidas alcohólicas y drogas.

"Los vecinos siempre dicen que si una persona relacionada al delito se tiene que ir por un tiempo, se sienten más seguros y recuperan la tranquilidad luego de la conmoción que genera cualquier hecho delictivo en lugares tan chicos", cerró el fiscal.

 

Fuente: 
Avellaneda24