La especialista destacó el valor del derecho preventivo y explicó por qué muchas personas, sobre todo mujeres dedicadas al cuidado, llegan a la edad jubilatoria sin poder acceder al beneficio.
Como cada jueves, la abogada Aylen Abbed visitó el estudio para hablar de uno de los temas que más consultas genera: qué hacer cuando se llega a la edad jubilatoria y no se pueden acreditar los años de aporte necesarios. Según explicó, este problema aparece con muchísima frecuencia, sobre todo en mujeres que dedicaron décadas a tareas del hogar sin reconocimiento previsional.
“La jubilación no se improvisa, se planifica. Es una inversión que debemos hacer con tiempo, no a los 60 o 65 cuando ya no hay margen”, remarcó.
Moratorias, monotributo y la importancia de anticiparse
Abbed explicó que una de las situaciones más comunes es que las personas llegan a los 59 o 60 años y descubren que les faltan años de aporte. Allí comienzan los problemas:
“Llega mucha gente —sobre todo mujeres— con 59 años y 11 meses diciendo: ‘No me puedo jubilar, o en ANSES me dijeron que tengo que pagar millones’. Y sí, si te faltan cinco años y querés cubrirlos de golpe, la moratoria más costosa puede sumar cifras muy altas”.
Pero aclaró que si la persona hubiera comenzado a planificar cinco años antes, el costo sería totalmente distinto:
“Lo que hoy sale millones pagando de contado, hace cinco años hubiera salido 32.000 pesos por mes. Es accesible si se piensa con tiempo”.
Respecto a la manera de sumar aportes, recomendó prioritariamente el monotributo promovido, que permite pagar únicamente el componente previsional:
“El monotributo social hoy te computa aportes, pero no sabemos si en futuras reformas seguirá siendo así. El promovido es más seguro, aunque un poco más caro”.
Aportes mal hechos, años perdidos y el rol del empleador
La abogada también aclaró un punto que mucha gente desconoce:
“La frase ‘yo no aporté’ es falsa. Quien no aportó fue el empleador. Pero cuando hacemos un análisis de historia laboral, la gente se sorprende al ver aportes que creía inexistentes”.
Sin embargo, cuando las empresas ya no existen, recuperar esos aportes es difícil:
“Si la empresa cerró y no hay recibos, probar esos años es complejo. Si hay recibos, se puede. Pero la mayoría no los guarda”.
También habló de los regímenes diferenciales (construcción, choferes, trabajos insalubres):
“Permiten jubilarse antes, pero todo debe acreditarse con pruebas”.
El análisis profesional clave antes de iniciar trámites
Abbed destacó que su trabajo incluye un estudio completo de la historia laboral:
- qué aportes existen,
- cuáles están mal cargados,
- qué años pueden recuperarse,
- qué deudas conviene pagar y cuáles prescribir,
- qué moratorias aplicar según cada caso.
“La persona se va con un informe detallado. Si decide avanzar, le hacemos todos los trámites y también la jubilación”.
Contactos para asesoramiento
Quienes necesiten información o quieran iniciar su planificación pueden contactarla:
📞 3482 624244
🌐 Redes: Abogada Aylen Abbed
La especialista cerró con una frase que repite en todas sus charlas:
“Planificar ahora es evitar sorpresas dolorosas después”.