El intendente dejará el cargo esta noche por razones de salud, tras casi 16 años al frente del gobierno. El Concejo aceptará su renuncia y asumirá un reemplazo interino hasta diciembre.
La política de Las Toscas quedó sacudida este lunes tras confirmarse la renuncia del intendente Leandro Chamorro, quien dejará definitivamente el cargo esta noche en una sesión extraordinaria del Concejo convocada para las 20. Chamorro, que el próximo 10 de diciembre hubiera cumplido 16 años de gestión, se retira por un delicado estado de salud que lo mantenía prácticamente fuera de la actividad pública desde hace semanas.
La información fue confirmada a primera hora por la Secretaría del Concejo Deliberante y luego ampliada por nuestro colega Guillermo Spannenberger, de INFO-NEA, quien explicó que la versión había comenzado a fortalecerse durante el fin de semana, luego de días de rumores internos.
Una renuncia marcada por su estado de salud
Chamorro había sido internado recientemente en Santa Fe, donde atravesó una intervención quirúrgica de gravedad, motivo por el cual solicitó una licencia de 60 días. Aunque la licencia ya había concluido, su salud no le permitió retomar funciones, y el intendente prácticamente no volvió al municipio.
“Es una cuestión muy privada y delicada”, explicó Spannenberger, quien señaló que la prioridad pasa por su recuperación. Pese a las diferencias políticas que muchos periodistas o actores sociales pudieron tener con su gestión, su figura personal siempre despertó respeto y preocupación en estos últimos días.
Quién asume y cómo será la transición
Esta noche, con la renuncia aceptada, asumirá un intendente interino —el concejal Enrique López, presidente del cuerpo— hasta el traspaso formal del 10 de diciembre, cuando tomará posesión Iván Sánchez, intendente electo.
Según la información disponible, existe un consenso institucional entre López y Sánchez para garantizar que la transición administrativa se realice “como debe ser”. Si bien pertenecen a espacios políticos distintos, la relación entre ambos es correcta y se espera una coordinación normal para la jura y la transferencia de responsabilidades.
Un municipio que no llega bien al recambio
Más allá del aspecto humano y de salud que rodea la renuncia, la salida de Chamorro expone una situación preocupante en la estructura municipal. Una comisión de traspaso, integrada por funcionarios de la gestión saliente y del equipo de Sánchez, viene analizando el estado de las áreas.
Los primeros informes no son alentadores:
- El parque automotor se encuentra, según fuentes internas, “totalmente fundido”, con apenas dos camiones en funcionamiento.
- Varias obras públicas están inconclusas, y en algunos casos “no se sabe dónde está la plata”.
- El estado general de la ciudad muestra abandono, con calles sin mantenimiento y servicios resentidos.
- La administración aparece “sospechada de irregularidades”, según la información recopilada en el proceso de transición.
Spannenberger fue categórico: “Los últimos cuatro años de gestión de Chamorro no han sido buenos, han sido muy malos”.
Lo que viene para Las Toscas
Iván Sánchez deberá asumir una municipalidad parada, deteriorada y con múltiples frentes abiertos. No recibirá un esquema funcionando, sino un escenario complejo que exigirá ordenamiento interno, recuperación de servicios y definiciones políticas rápidas.
“Es lo que toca”, resumió el periodista. Y lo que toca —para la próxima gestión— es empezar a poner en marcha una ciudad que hoy luce agotada y con demasiadas preguntas sin responder.