El diputado Dionisio Scarpin confirmó que la histórica conexión vial entre Reconquista y Avellaneda comienza su ejecución y destacó avances en viviendas, saneamiento y rutas.
La esperada tercera vía entre Reconquista y Avellaneda tendrá desde este miércoles su inicio formal de obra, un paso considerado “histórico” por el diputado Dionisio Scarpin, quien impulsó durante años gestiones en Nación y Provincia para viabilizar el proyecto. El legislador aseguró que la construcción está dentro de las prioridades del gobernador Maximiliano Pullaro y del ministro Lisandro Enrico, por lo que espera que la obra sea inaugurada dentro de la actual gestión.
Scarpin recordó que el puente El Rey, escenario de numerosos accidentes, era el punto más crítico y que la nueva infraestructura “rompe con décadas de promesas incumplidas”. También señaló que la transformación del sector generará movimiento urbano y comercial, como ocurrió con el Paseo Aeróbico.
Un presupuesto que incorpora obras largamente esperadas
El diputado destacó que el proyecto de presupuesto provincial ingresado recientemente incluye obras centrales para la región. Entre ellas se encuentran las viviendas para Reconquista, la planta de tratamiento de efluentes de Avellaneda, y —por primera vez— la inclusión de la planta de efluentes de Reconquista, que permitirá avanzar al menos con la carpeta técnica.
El detalle también contempla la repavimentación de la Ruta 1, la finalización del hospital de Villa Ocampo, la continuidad del enlace con el puerto de Campo Hardy y la culminación de la Ruta 31 en el tramo Trincheras–Tartagal, todas consideradas obras estratégicas para el norte provincial.
Sin embargo, Scarpin anticipó que insistirá para agregar proyectos que aún no fueron incorporados, como la escuela de enfermería y el instituto de arte, antes de la aprobación definitiva prevista alrededor del 11 de diciembre.
Apoyo a la veda pesquera y a la prohibición de exportar
Respecto a la decisión del Gobierno provincial de prohibir la exportación de pescado de río, Scarpin sostuvo que la medida “debería haberse tomado hace tiempo” y que ningún río de agua dulce soporta una explotación intensiva orientada a la exportación.
Si bien reconoció que unas 50 familias podrían verse afectadas —lo que derivó en cortes de ruta en la zona de San Antonio—, remarcó que la decisión es necesaria para evitar el agotamiento del recurso. “Detrás de cada medida debe haber un plan de reconversión”, afirmó, adelantando que trabaja en un proyecto de ley vinculado al manejo sustentable de la pesca, que presentará a comienzos del próximo año.
Scarpin pidió avanzar con políticas coordinadas entre Santa Fe y Corrientes, y sostuvo que se debe proteger el ecosistema “para no quedarnos sin nada dentro de diez o veinte años”.