Los trabajadores enfrentan atrasos salariales y falta de producción, mientras el concurso preventivo favorece principalmente a la empresa y sus dueños.
El doctor Sebastián Spiller, responsable del área legal del sector textil, explicó en comunicación telefónica que la algodonera Avellaneda se encuentra actualmente bajo concurso preventivo, una situación que, en la práctica, se asemeja a una quiebra. La empresa está cerrada, sin producción y con personal de guardia mínimo dedicado únicamente al mantenimiento básico de la maquinaria.
Esta situación ha generado un atraso importante en los salarios, acumulando deudas de los meses de septiembre, octubre y noviembre, afectando la economía personal de los trabajadores, quienes enfrentan dificultades para cubrir alquileres, tarjetas de crédito, impuestos, servicios y cuota alimentaria. Algunos empleados han podido cobrar recientemente, pero gran parte del monto se destinó automáticamente a deudas acumuladas.
Intervención del sindicato y medidas legales
El sindicato local presentará un escrito ante la justicia para intentar que los bancos no realicen débitos automáticos sobre los pagos pendientes, permitiendo a los trabajadores disponer de los fondos para cubrir necesidades básicas como alimentos.
Desde el ámbito legal, Spiller aclaró que el concurso preventivo está vigente, pero beneficia principalmente a la empresa y a sus propietarios, mientras que los empleados continúan en una situación de extrema vulnerabilidad. Se analiza además la posibilidad de acciones penales, especialmente por figuras como el abandono de persona o incumplimiento de obligaciones salariales, aunque estas deben ser tipificadas y probadas ante la Justicia.
Impacto de la política económica y apertura de importaciones
El responsable legal señaló que la crisis de la algodonera también se ve agravada por la apertura de importaciones y la política económica vigente, que permite adquirir productos textiles del exterior a menor costo, afectando la competitividad de la empresa local y llevando a desajustes financieros que repercuten directamente en los trabajadores.
Un panorama complicado
En resumen, la algodonera Avellaneda enfrenta un presente muy difícil, con trabajadores sin producción, salarios impagos y deudas acumuladas, mientras se buscan alternativas legales y sindicales para mitigar el impacto en las familias afectadas y asegurar la continuidad de los derechos laborales.