Delincuentes utilizan fotos e información pública de redes sociales para hacerse pasar por familiares y pedir transferencias de dinero ante supuestas urgencias económicas.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) comenzó a recibir en las últimas semanas nuevas denuncias vinculadas a una modalidad de estafa que utiliza WhatsApp y la información expuesta en redes sociales para engañar a familiares de las víctimas.
La maniobra consiste en que delincuentes suplantan la identidad de una persona, utilizan su imagen de perfil y luego contactan a un familiar cercano con un mensaje en el que plantean una falsa urgencia económica para solicitar una transferencia de dinero.
Ingeniería social para concretar el engaño
Los investigadores explican que este tipo de delitos requiere una preparación previa por parte de los ciberdelincuentes, quienes analizan la información disponible en redes sociales: fotografías, vínculos familiares, personas etiquetadas y comentarios.
A partir de esos datos pueden identificar quiénes son los familiares o personas cercanas a la víctima y dirigir el engaño hacia un contacto específico.
Uno de los puntos que facilita estas maniobras es la configuración de privacidad de WhatsApp. Por defecto, la aplicación permite que la foto de perfil sea visible para “Todos”, por lo que recomiendan modificar esa opción para que solo puedan verla los contactos agendados.
Cómo evitar caer en la estafa
Desde el ámbito judicial aconsejan que, ante un mensaje sospechoso de alguien que dice ser un hijo, hija u otro familiar:
- No responder inmediatamente.
- Intentar comunicarse por otro medio con la persona para verificar si realmente cambió de número.
- No realizar transferencias sin confirmar la identidad.
- Radicar la denuncia correspondiente ante las autoridades.
Además, recuerdan que muchas veces los delincuentes obtienen números telefónicos mediante maniobras de phishing, donde las víctimas ingresan a enlaces falsos o completan formularios que permiten obtener información personal.
A diferencia de las estafas tradicionales donde los delincuentes toman el control de una cuenta de WhatsApp para contactar a todos los integrantes de una agenda, esta nueva modalidad apunta de manera más precisa: seleccionan a un familiar y utilizan información real para generar mayor credibilidad en el engaño.