Una convocatoria nacional reunió a siete muralistas que retratan pasado, presente y futuro de la localidad en el complejo cultural, con apoyo de vecinos y familias.
En el complejo cultural de Villa Guillermina, siete artistas de distintas provincias trabajan en un mural que sintetiza la historia del pueblo. Desde los primeros inmigrantes y trabajadores forestales hasta la vida actual y las proyecciones hacia el futuro, cada muralista aporta su visión con detalles cuidadosamente investigados y plasmados.
Claudio Capone, de Rosario, explicó que su obra refleja la vida de los acheros y obreros de las forestales, basándose en fotos históricas y testimonios locales. “Queríamos registrar un proceso histórico concreto y mostrar cómo estos trabajadores formaron parte del desarrollo de la región”, indicó.
Arte que conecta generaciones
Luisina Amur, invitada desde Formosa, incorporó imágenes de su propia familia al mural, estableciendo un vínculo entre historias personales y memoria colectiva. Destacó la importancia de estos encuentros: “Es una galería a cielo abierto, donde la gente se acerca, comparte historias y se integra al proceso creativo”, aseguró.
Naturaleza y patrimonio cultural
Monika Bacarú, de Chaco, se centró en los sumedales y la fauna local, agregando elementos de la flora y fauna regional que enriquecen la obra. Joder Riveraos, desde Paraguay, destacó la hospitalidad de la comunidad: “Nos hicieron sentir en casa y es un placer dejar la historia de Villa Guillermina plasmada en estos muros”, expresó.
Preparativos y expectativas
Los muralistas continúan con los últimos detalles del mural, mientras la comunidad acompaña el proceso y el clima favorable permite avanzar. El proyecto se inaugurará oficialmente el jueves 9 de octubre, cerrando un encuentro que combina historia, arte y participación ciudadana, proyectando la cultura local hacia el futuro.