El predio, en calles 330 y 311, fue transformado en un espacio recreativo mediante el trabajo conjunto del municipio, la Escuela N° 718 y financiamiento internacional.
La Municipalidad de Avellaneda habilitó un nuevo espacio verde recreativo en barrio Don Pedro, en la intersección de calles 330 y 311, en el marco de un proyecto de recuperación urbana que permitió convertir una antigua cava utilizada como basural en un lugar de encuentro para los vecinos.
Un proyecto nacido desde la comunidad educativa
La iniciativa surgió a partir del trabajo y la propuesta de directivos, docentes y estudiantes de la Escuela N° 718, quienes impulsaron la idea de recuperar el predio y darle un nuevo uso social y recreativo. El municipio acompañó el proceso con tareas de limpieza, nivelación y acondicionamiento del terreno.
Intervención municipal y trabajo territorial
Las obras estuvieron a cargo de distintas áreas municipales, entre ellas las Secretarías de Planeamiento Territorial y Obras Públicas, Servicios Públicos y Medio Ambiente. En total, se destinaron más de 150 horas de trabajo con maquinaria para la puesta en valor del espacio.
Financiamiento internacional y articulación global
El proyecto también contó con el apoyo de Bloomberg Philanthropies, a través del Fondo de Acción Climática Juvenil, una iniciativa internacional que impulsa proyectos ambientales liderados por jóvenes en distintas ciudades del mundo.
Un nuevo punto de encuentro para el barrio
Durante la inauguración estuvieron presentes autoridades municipales, la directora de la Escuela N° 718, Eliana Ibarra, docentes, estudiantes y vecinos del sector.
Como parte del cierre de la jornada, los chicos disfrutaron del nuevo espacio con actividades recreativas como fútbol y beach vóley, marcando el inicio del uso comunitario del predio.