Los trabajos buscan despejar luminarias, cableado y garantizar tránsito seguro; también se planifica renovación del arbolado público ante árboles de más de 35 años.
La Municipalidad de Avellaneda, a través del área de Espacios Públicos, realiza la poda anual de árboles en distintos barrios, con énfasis en seguridad, mantenimiento y preservación del arbolado. Hugo Bernardis, responsable del área, explicó que este año los trabajos comenzaron un poco más tarde por la caída tardía de hojas, pero se prevé que en la próxima semana los árboles comiencen a brotar y la poda se intensifique.
Tipos de poda y prioridades
Se ejecutan tres tipos principales de poda:
Poda de levante y limpieza: despeja luminarias, ramas que afectan el cableado eléctrico, techos de viviendas y tránsito vehicular. Actualmente se realiza en barrio Don Pedro, donde el arbolado es antiguo y requiere intervenciones más profundas.
Poda bajo líneas de media tensión: realizada por la Cooperativa de Servicios Públicos, bajo supervisión municipal y autorización del Ministerio de Medio Ambiente, con énfasis en la seguridad eléctrica.
Mantenimiento general del arbolado público: seguimiento de ramas que afectan conexiones domiciliarias, evitando riesgos de arcos eléctricos y daños a artefactos eléctricos en las viviendas.
Seguridad y criterios técnicos
Bernardis explicó que se prioriza despejar ramas sobre conexiones eléctricas domiciliarias y que los trabajos requieren herramientas especiales, escalera y brazo hidráulico para cortes en altura. Además, destacó que la experiencia del personal, tanto municipal como cooperativo, garantiza procedimientos seguros y eficientes.
Renovación y costos del arbolado
En barrio Don Pedro, muchos árboles tienen más de 35 años, superando ampliamente la media ideal de 25 años para un arbolado urbano sano. La poda actual permitirá extender la vida útil de estos árboles y planificar la renovación del arbolado público, cuyo costo estimado por cuadra puede superar los $140.000 a $150.000 para nuevas plantaciones, sin contar mantenimiento y riego.
Participación vecinal y cuidado del arbolado
Bernardis destacó la importancia de la colaboración ciudadana para cuidar los árboles, especialmente ante temporadas secas o posibles actos de vandalismo, y reiteró que la inversión en arbolado público es significativa y requiere conciencia comunitaria.
Convivencia entre poda y comunidad
Aunque algunos vecinos expresan reclamos por la poda —ya sea por exceso o por extracción de árboles— la Municipalidad asegura que cada decisión se toma con criterios técnicos, priorizando seguridad, tránsito, luminarias y salud de los árboles. En caso de que los árboles afecten ingresos vehiculares o domicilios, se evalúa la extracción y posterior reposición según normativa municipal.