El excampeón argentino y sudamericano de boxeo recordó anécdotas, viajes y momentos personales junto al histórico boxeador, a quien destacó por su potencia, carácter y particular forma de vivir.
La muerte de Jorge “Roña” Castro generó tristeza en el mundo del boxeo argentino. Para recordarlo, Claudio Martinet, excampeón argentino y sudamericano, repasó distintas vivencias que compartió con el histórico púgil, desde concentraciones y veladas hasta momentos fuera del ring.
Durante una comunicación telefónica con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, Martinet recordó que tuvo la oportunidad de compartir mucho tiempo con Castro, entre comidas, charlas, entrenamientos y viajes. Destacó especialmente su personalidad y una manera de prepararse que lo diferenciaba de otros boxeadores.
“Él tenía todo el conocimiento del boxeo, toda la experiencia y la sabiduría. Lo que quería era hacer guantes y boxear”, señaló.
Una forma particular de entrenar
Martinet explicó que Castro no se caracterizaba por seguir los métodos de preparación física más habituales, sino que concentraba buena parte de su entrenamiento en los guantes.
“Te hacía diariamente ocho o nueve rounds de guante intenso”, recordó. Según explicó, esa intensidad le permitía desarrollar la potencia y la resistencia que mostraba arriba del ring.
También mencionó una anécdota vinculada con un rival conocido como el Gigante de la Feria, con quien Castro había tenido un enfrentamiento durante una preparación. Según relató, la potencia de sus golpes llegó a provocarle una lesión en el labio que requirió atención médica.
Para Martinet, esa forma de entrenar respondía a la personalidad del Roña, que tenía una manera propia de vivir y trabajar, difícil de comparar con la de otros deportistas.
El recuerdo de una velada en Santa Fe
Entre las historias que compartió, Martinet recordó una visita de Castro a Santa Fe para participar de un festival boxístico en el Centro Gallego, alrededor de 2019 o 2020.
Durante aquella jornada, un joven se acercó para sacarse una foto con el boxeador y, accidentalmente, le volcó cerveza sobre el tapado. Según contó, Castro reaccionó con tranquilidad, abrazó al muchacho y le restó importancia al inconveniente.
“Lo miró al muchacho y le dijo: ‘No pasa nada’. Lo abrazó y ahí terminó el problema”, relató.
El exboxeador también recordó otra situación que reflejaba la relación de confianza que habían construido. En una oportunidad, Castro lo llamó alrededor de las siete de la mañana porque se le había roto el auto en un peaje. Martinet consiguió la ayuda de un mecánico conocido, aficionado al boxeo, para resolver el inconveniente.
“Tenía una relación personal muy linda con él”, expresó.
“A su manera, fue feliz”
Consultado sobre cómo cree que vivió Castro, Martinet consideró que, más allá de las dificultades personales y de salud que atravesó, fue feliz a su manera.
“Era un tipo que le decías que no hiciera algo e iba y lo hacía. Era desafiante, tenía su carácter”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que esa personalidad también pudo haber influido en su relación con los cuidados médicos. Recordó que Castro tenía problemas de salud, entre ellos diabetes, y que muchas veces se resistía a los controles.
“Era como un superhéroe. Lamentablemente, llega una edad en la que tenemos que controlarnos y ver qué tenemos”, reflexionó.
Martinet relacionó esa actitud con su estilo boxístico: un peleador que, en lugar de retroceder ante los golpes, avanzaba y buscaba responder. Para ilustrarlo, lo comparó con Marcos “Chino” Maidana, por esa característica de ir hacia adelante incluso frente a rivales que podían lastimarlo.
“Le pegaban y él iba por más”, resumió.
Una trayectoria ligada a Osvaldo Rivero
Durante la entrevista, Martinet también recordó su etapa como boxeador bajo la representación del empresario Osvaldo Rivero, quien reunió a figuras destacadas de distintas generaciones.
En ese grupo estuvieron Castro, Sergio “Maravilla” Martínez, Julio César Vázquez, conocido como el Zurdo, y Látigo Coggi, entre otros nombres vinculados con el boxeo argentino.
Martinet contó que Rivero fue importante en su propia carrera, ya que le permitió acceder a oportunidades internacionales, disputar un título mundial y firmar un contrato con Don King.
El exboxeador también mencionó el costado solidario de Castro y los merenderos que impulsó, una faceta que, según interpretó, estaba relacionada con las experiencias que había vivido durante su infancia.
Al cerrar la charla, Martinet agradeció la posibilidad de recordar a quien consideraba un amigo y destacó la importancia de compartir las experiencias vividas en el deporte.
Su testimonio dejó el recuerdo de un boxeador de enorme potencia, carácter desafiante y una personalidad que trascendía el ring, características que marcaron tanto su carrera como el vínculo que construyó con quienes compartieron distintos momentos de su vida.