La intervención de ASSAL detectó 274 productos fuera de fecha en góndola y derivó en el cierre del local, en resguardo de la salud pública y el consumo seguro.
La Secretaría de Control Público de Reconquista, a través de ASSAL, dispuso la clausura preventiva de un establecimiento comercial tras constatar la exhibición de 274 alimentos vencidos en góndola, en el marco de un operativo de control.
La medida fue adoptada de manera inmediata ante el riesgo sanitario que implica la comercialización de productos fuera de fecha, con el objetivo de garantizar que los alimentos disponibles para los vecinos cumplan con las condiciones de seguridad necesarias para su consumo.
Control y prevención para proteger a los consumidores
Desde el organismo explicaron que este tipo de intervenciones forman parte de las acciones destinadas a asegurar que cada alimento que llega al consumidor sea apto y seguro.
En este caso, la clausura se mantendrá hasta que el comercio regularice la totalidad de la mercadería y garantice el cumplimiento de la normativa vigente en materia de inocuidad alimentaria.
Responsabilidad directa de los comerciantes
Las autoridades recordaron que es obligación ineludible de los comerciantes controlar la vigencia y el estado sanitario de los productos, siendo responsables directos de la mercadería que ofrecen al público.
El incumplimiento de estas condiciones no solo pone en riesgo la salud, sino que también puede derivar en sanciones y medidas preventivas, como la aplicada.
El rol clave de los consumidores
Desde ASSAL también hicieron hincapié en la importancia de una ciudadanía activa, que contribuya a fortalecer los controles.
Se recomienda a los vecinos verificar siempre las fechas de vencimiento, el estado de los envases y realizar denuncias ante irregularidades, utilizando los canales disponibles para una intervención rápida.
Controles permanentes en toda la ciudad
La Secretaría de Control Público reafirmó que continuará con operativos de inspección y asesoramiento técnico en los comercios de Reconquista, con una política orientada a la prevención.
En ese sentido, remarcaron que la seguridad alimentaria es una responsabilidad compartida, que involucra tanto al Estado como a comerciantes y consumidores.