En una fecha histórica del peronismo, se presentaron propuestas económicas y sociales y se llamó a la unidad, con referencias a Cristina Fernández de Kirchner y las banderas del justicialismo.
En Reconquista, el acto por el Día de la Lealtad Peronista fue escenario de propuestas orientadas a impulsar la industria nacional, generar empleo y recuperar el poder adquisitivo de los salarios.
Entre las medidas planteadas se mencionaron la sustitución de importaciones, la reducción de las tasas de interés de los créditos y el desacople de los precios internos de los alimentos respecto de los valores internacionales. También se incluyeron políticas de acceso a la tierra y la vivienda como parte de una agenda de reconstrucción económica y social.
El discurso hizo hincapié, además, en el financiamiento universitario y en una mayor coordinación entre los ministerios de Salud, Educación y Ciencia y Tecnología para preparar a las próximas generaciones. En ese marco, se vinculó la producción, el trabajo y la educación con la defensa de la soberanía nacional y la reducción de las desigualdades.
Cristina Kirchner y la unidad del peronismo
En el plano político, el orador sostuvo que la unidad del peronismo no puede construirse dejando de lado a dirigentes que considera proscriptos. En ese sentido, reclamó que un próximo gobierno peronista indulte a Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como una presa política.
“La persiguen jueces y medios por lo mismo que persiguieron a Perón”, afirmó.
El mensaje también recuperó referencias históricas del movimiento, como la sanción del voto femenino en 1947 y la primera participación de las mujeres en una elección nacional, en 1951.
Asimismo, relacionó la crisis de 2001 con el endeudamiento, el ajuste y la exclusión social, y atribuyó a posteriores gobiernos peronistas la recuperación institucional, la mejora de los salarios y el crecimiento de las exportaciones.
Las banderas históricas del justicialismo
En el cierre, el discurso convocó a recuperar los principios de independencia económica, soberanía política y justicia social. El orador contrapuso la solidaridad al individualismo y el trabajo a la especulación, y reclamó una mayor participación política y atención a las demandas de los barrios.
“La hora de la reconstrucción es ahora y nos necesita a todos juntos”, expresó.
La unidad fue presentada como una condición para avanzar en las propuestas económicas y sociales, desde el fortalecimiento de la industria nacional y la recuperación salarial hasta el acceso a la tierra, la vivienda y la educación.