Autoridades provinciales confirmaron que el joven detenido es menor no punible y que la escuela permanecerá sin actividad mientras se despliega un operativo de contención.
Tras el trágico ataque ocurrido en la Escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, autoridades provinciales brindaron detalles en conferencia de prensa sobre la situación y las medidas a seguir.
El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, confirmó que el adolescente de 15 años que efectuó los disparos se encuentra detenido, y explicó que no es punible por su edad, ya que “aún no entró en vigencia la nueva ley de imputabilidad”.
El hecho dejó como saldo la muerte de un estudiante de 13 años y otros dos jóvenes heridos.
Sin antecedentes y con una situación familiar compleja
Por su parte, la ministra de Igualdad y Desarrollo Humano, Victoria Tejeda, y el ministro de Educación, José Goity, señalaron que el agresor no registraba antecedentes en el sistema educativo.
“No hemos tenido ninguna intervención”, afirmaron, y agregaron que el joven realizó toda su trayectoria escolar en la misma institución.
Sin embargo, indicaron que atravesaba una situación intrafamiliar compleja, del ámbito privado, que afectaba a su entorno cercano.
Suspensión de clases y acompañamiento
Las autoridades definieron que no habrá actividades escolares durante el resto de la semana, mientras se implementa un dispositivo de acompañamiento integral.
Equipos de profesionales y funcionarios provinciales se instalarán en la ciudad para brindar contención a estudiantes, docentes y familias.
“Esto nos atraviesa como escuela y como sociedad. Es algo sin antecedentes en la provincia”, sostuvo Goity, quien remarcó que se pondrán a disposición todos los recursos del Estado para acompañar y esclarecer lo ocurrido.
Una comunidad en shock
El intendente Marcelo Andreychuk calificó el hecho como “inédito” y subrayó la necesidad de trabajar con los familiares y la comunidad educativa.
“El papá de la víctima es un empleado municipal, ¿cómo le explicás lo que pasó?”, expresó, reflejando el impacto del hecho.
Además, señaló que el agresor era considerado “un buen chico, buen alumno”, y advirtió sobre problemáticas más amplias: “No somos una isla, lo que pasa con la droga ocurre en todos lados y destruye familias jóvenes”.
Mientras avanza la investigación, San Cristóbal intenta procesar una tragedia que dejó una marca profunda en toda la provincia.