La atleta de Reconquista atraviesa su mejor año deportivo, fue seleccionada para competir en el Nacional de Urbana y trabaja para alcanzar nuevos desafíos en los 800 y 1500 metros.
Con 24 años, Daniela Antonich atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. La atleta de Reconquista, que comenzó a competir a los 12 años, actualmente participa en torneos provinciales y nacionales y tiene como gran objetivo llegar algún día a vestir la camiseta argentina en un Mundial de Atletismo.
En diálogo en los estudios de Radio Ideal en “Vivos y Sueltos”, Antonich repasó sus comienzos, los cambios que realizó para mejorar su rendimiento y los objetivos que tiene por delante.
El atletismo comenzó a los 12 años
Daniela comenzó a practicar atletismo luego de atravesar la pérdida de su papá. Por recomendación de profesionales, buscó una actividad que le permitiera canalizar lo que estaba viviendo.
En la escuela ya había mostrado condiciones para correr. Le gustaba competir, era responsable con Educación Física y disfrutaba especialmente de las actividades relacionadas con el atletismo.
A los 12 años participó por primera vez en un torneo de Santa Fe Juega. Al principio le costó encontrarle el sentido al deporte porque asociaba la competencia exclusivamente con ganar, pero con los años fue descubriendo otra manera de entender el atletismo.
A los 15 años realizó su primera preparación en altura en Cachi, Salta, donde compartió entrenamientos con algunos de los mejores atletas del país. Para hacerlo tuvo que pasar casi dos meses fuera de su casa y afrontar un importante esfuerzo personal y económico.
Un cambio que transformó su carrera
Durante sus primeros años, Daniela competía tanto en calle como en pista y probaba diferentes distancias. Con el tiempo descubrió que su mejor rendimiento estaba en las pruebas de pista, especialmente en distancias más cortas y rápidas.
El verdadero cambio llegó cuando comenzó a trabajar con su actual entrenador, Ariel Benítez. Según contó, en aproximadamente dos años y medio su carrera deportiva dio un giro.
Actualmente trabaja junto a un equipo interdisciplinario, que incluye entrenador, preparador físico, nutricionista, psicóloga y kinesióloga. Cada aspecto de su preparación está planificado, desde los ritmos y kilómetros de cada entrenamiento hasta el calzado que utiliza.
“Todo tiene que ver con todo”, explicó al referirse a la importancia del entrenamiento, la alimentación, el descanso, la suplementación y la recuperación.
También destacó el trabajo de su kinesióloga, Mili Presti, especialmente en la corrección de su técnica de carrera y la prevención de molestias y lesiones.
Aprender a manejar la frustración
La atleta reconoció que una de las principales enseñanzas de todos estos años fue aprender a manejar la frustración.
A los 15, 16 y 17 años tuvo que atravesar momentos en los que los resultados no aparecían pese al esfuerzo. Con el tiempo entendió que el atletismo no se trata únicamente de ganar una competencia.
“Muchas veces podés salir noveno o décimo y mejorar tus tiempos, y eso te habilita a clasificar a otros torneos”, explicó.
Para Daniela, correr también se convirtió en una forma de conectar consigo misma y mantenerse enfocada en el presente.
“Me demostró que puedo lograr todo lo que me propongo, que tarde o temprano se termina dando”, sostuvo.
Un gran presente competitivo
Este año consiguió uno de sus principales objetivos: competir en el Campeonato Nacional de Mayores de Atletismo.
Además, recientemente fue seleccionada para participar en el próximo Nacional de Urbana en Buenos Aires, dentro de la élite argentina. La clasificación se produjo a partir de su posición en el ranking y las marcas obtenidas durante la temporada.
Su especialidad está principalmente en los 1500 metros, aunque también trabaja sobre los 800 metros, dos distancias que considera complementarias.
Además, compite en la Copa Santa Fe de Atletismo, donde actualmente se encuentra entre las tres mejores de la provincia, y tiene por delante nuevas fechas en Rosario y Santa Fe.
También aparecen en su calendario la Milla Urbana de Buenos Aires y los 10K Desafío Infinito.
Una referente cercana
Entre las atletas que la inspiran, Daniela destacó especialmente a María Julia Vázquez, también de la región y entrenada por Ariel Benítez.
Contó que pudo compartir con ella distintas competencias y que ver cómo consiguió clasificaciones después de haberlo intentado anteriormente sin éxito también representa una motivación.
“Todo se termina dando, es cuestión de insistir”, resumió.
Cachi y el desafío de la próxima temporada
Uno de los próximos objetivos será realizar una nueva pretemporada en Cachi, Salta, durante enero y febrero.
La localidad, ubicada a unos 2.400 metros sobre el nivel del mar, es elegida por numerosos atletas para realizar trabajos en altura.
La preparación implica un esfuerzo económico importante, principalmente por los gastos de estadía, alimentación y traslados. Para afrontarlo, Daniela lanzó un sorteo con distintos premios y busca vender los números para poder solventar parte de los costos.
El valor de cada número es de $7.000 y el sorteo está previsto para el 12 de octubre, aunque se realizará una vez que haya vendido la mayor cantidad posible.
Quienes quieran colaborar pueden comunicarse con Daniela a través de Instagram (@de_majo_antonich) o por WhatsApp al 3491 694310.
El sueño de vestir la camiseta argentina
Más allá de los objetivos inmediatos, Daniela tiene una meta que funciona como motor de toda su preparación: llegar a representar a la Argentina en un Mundial de Atletismo.
Y, más adelante, sueña también con un Juego Olímpico.
Sabe que todavía queda mucho camino por recorrer y prefiere avanzar paso a paso, pero su presente deportivo ya le permite codearse con algunas de las mejores atletas del país.
“No estoy ni muy lejos ni muy cerca. Falta tiempo, falta mucho”, expresó sobre ese sueño.
Mientras tanto, continúa entrenando, estudiando y trabajando, con una rutina que gira alrededor del atletismo y con la mirada puesta en las próximas competencias y en una nueva temporada que puede abrirle todavía más puertas.