La Comisión de Mujeres y Diversidad avaló un proyecto para condenar públicamente las agresiones sufridas por el legislador socialista en un canal libertario. La declaración lleva 56 firmas de todos los bloques, excepto LLA.
La Comisión de Mujeres y Diversidad de la Cámara de Diputados de la Nación aprobó este martes un dictamen favorable al proyecto de repudio por los ataques homofóbicos que sufrió el diputado Esteban Paulón (Encuentro Federal), tras ser blanco de expresiones de odio en el canal de streaming Carajo, durante una emisión del programa “La Misa”, conducido por “el Gordo Dan”.
La iniciativa, impulsada por el diputado Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), cuenta con el apoyo de 56 firmas de legisladores de distintos bloques políticos, con excepción de La Libertad Avanza, y advierte sobre la creciente violencia simbólica y verbal en medios y redes sociales.
“Una campaña orquestada de odio”
Durante la reunión, Paulón agradeció el respaldo “transversal” recibido: “Atacar a un diputado por sus opiniones políticas usando su orientación sexual y vinculándolo con la pedofilia es inaceptable”, afirmó.
El legislador socialista reveló que lloró al enterarse de los ataques pero luego decidió enfrentar el agravio con firmeza: “No hay que regalarle a esta gente el espacio del debate democrático”, sostuvo. También advirtió que la campaña en su contra incluyó expresiones deseándole contagiarse de VIH, una muestra más del odio desplegado.
Un límite que no se puede cruzar
Su compañero de bancada, Oscar Agost Carreño, calificó los hechos como “extremadamente graves”: “Se usó un tono burlón y homofóbico, se volvió a ese fantasma del vínculo entre homosexualidad y pedofilia”, denunció.
Aclaró que el repudio no busca restringir la libertad de expresión, pero que el discurso de odio no puede ser tolerado en democracia: “Las redes sociales son una cloaca, pero esto fue más allá. Se cruzó un límite”.
“Un acto de violencia simbólica”
El autor del proyecto, Maximiliano Ferraro, remarcó la gravedad del caso: “No se trató de una frase desafortunada, sino de un acto de violencia simbólica, con el agravante de desearle una enfermedad mortal a un diputado nacional”.
Ferraro advirtió que este tipo de discursos fomentan la exclusión, la discriminación estructural y la violencia física, y llamó a “no naturalizar la idea de que la libertad de expresión vale a cualquier precio”.
“La libertad de expresión no es absoluta. Tiene como límite el daño a la dignidad, la honra y los derechos de los demás”, concluyó.
Otros repudios por violencia simbólica y digital
Durante la misma comisión, también se aprobaron pronunciamientos de repudio por violencia misógina contra Florencia Kirchner, por parte del diputado José Luis Espert, y por las campañas de difamación con deep fake news contra la periodista Julia Mengolini.
El dictamen final será elevado al recinto para su tratamiento, en un contexto en el que el Congreso busca fijar un posicionamiento firme frente a los discursos de odio, la violencia política y el acoso digital.