Guillermo Rubén Sarabia, docente de Reconquista, relató públicamente su indignante experiencia con la junta médica del Ministerio de Educación y la obra social IAPOS, a quienes acusa de maltrato y negligencia.
Saravia, quien se desempeñaba como maestro de enseñanza técnica en la escuela Yapeyú, lleva casi tres años sin poder trabajar debido a una severa lesión en su pie provocada por su diabetes insulinodependiente. La enfermedad ya le ha costado tres amputaciones en sus pies y requiere atención médica constante y tratamientos periódicos en el hospital local.
El pasado 14 de marzo, durante una junta médica en la Región 2 de Educación, Guillermo asegura haber sido víctima de un destrato indignante. “Me evaluaron tres profesionales. No miraron ni un solo estudio. Ni siquiera quisieron ver mi herida. Me saqué la zapatilla y la venda para mostrarles mi pie gravemente afectado y una de ellas hizo un gesto de desprecio que jamás voy a olvidar”, contó.
A pesar de su estado de salud y de los riesgos que enfrenta, la junta médica determinó que debe reincorporarse a sus tareas habituales o renunciar a su puesto. La razón: “Se agotó el tiempo de licencia médica y al no ser titular, no tengo derecho a reclamar nada”, le dijeron.
La situación de Saravia no es aislada. “A raíz de un video que se volvió viral, docentes de toda la provincia me contactaron para contarme sus casos. Es una práctica sistemática. No revisan nada, no escuchan a nadie. Solo ejecutan y deciden, sin empatía ni criterio médico”, expresó con indignación.
Por si fuera poco, actualmente tampoco tiene autorizada la insulina que necesita para vivir, situación que agrava aún más su cuadro.
Saravia reclama ayuda urgente. “Necesito un profesional médico que se anime a refutar la decisión infame de esta junta. Ninguno de mis médicos quiere hacerlo, por miedo o por no querer meterse en problemas”, explicó.
Mientras tanto, Guillermo sigue adelante solo, con la fuerza de quien, a pesar del dolor, decidió alzar la voz. “No quiero que esto se politice. Soy un ciudadano que pide ayuda. No solo por mí, sino por todos los que están pasando por lo mismo y tienen miedo de hablar.”
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