Durante el primer semestre de 2026, el mercado interno recibió menos carne por la caída de la producción, mientras las exportaciones crecieron impulsadas por una mayor demanda internacional.
El consumo de carne vacuna volvió a retroceder durante el primer semestre de 2026, en un escenario marcado por la menor oferta de hacienda y el impacto del aumento de los precios sobre el poder adquisitivo de las familias.
De acuerdo con un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el abastecimiento destinado al mercado interno cayó un 11,5% interanual entre enero y junio, mientras que las exportaciones aumentaron 10,2% en comparación con el mismo período de 2025.
La producción de carne vacuna alcanzó 1,428 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una disminución del 6,2% respecto del primer semestre del año pasado, equivalente a 93.860 toneladas menos.
Más exportaciones y menos oferta local
Según el informe, la menor disponibilidad de hacienda para faena fue el principal factor detrás de la caída de la producción, aunque el mayor peso de los animales, favorecido por la recría a campo, permitió amortiguar parcialmente ese descenso.
En paralelo, las exportaciones continuaron creciendo y alcanzaron 408.600 toneladas res con hueso, unas 38.000 toneladas más que en igual período de 2025.
El incremento estuvo impulsado principalmente por la mayor demanda de Estados Unidos, luego de la ampliación de la cuota de exportación hacia ese mercado.
El consumo sigue en retroceso
La menor oferta disponible y el encarecimiento de la carne profundizaron la caída del consumo interno durante los primeros seis meses del año.
En ese contexto, el consumo aparente se ubicó en 1,02 millones de toneladas res con hueso, unas 131.830 toneladas menos que en el primer semestre de 2025.
Medido por habitante, el consumo anualizado descendió a 47 kilos por persona, lo que representa una baja del 8,2% interanual, equivalente a 4,2 kilos menos por habitante respecto de junio del año pasado.
Los datos de CICCRA reflejan una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: una mayor participación de las exportaciones en la producción total y un mercado interno que continúa perdiendo volumen de consumo.