El juez federal Aldo Alurralde encabezó la incineración de drogas y cigarrillos ilegales, destacando la importancia de la lucha contra el narcotráfico y los derechos de las víctimas.
Durante el acto, se incineraron 300 kg de marihuana y 16 kg de cocaína, sumándose a las 2,5 toneladas quemadas en febrero. Además, se destruyeron 2.028 paquetes de cigarrillos ingresados ilegalmente. Según el juez, la droga se incinera en chapas o cajones, con pericias previas y posteriores para asegurar el control, un proceso que requiere tiempo y precisión.
Tolerancia cero y derechos de las víctimas
Alurralde sostuvo que la lucha contra el narcotráfico debe tener tolerancia cero, enfocándose en la perspectiva de las víctimas, que considera a la sociedad como principal afectada. Destacó que los jueces deben aplicar las leyes con firmeza, sin proteger a delincuentes, y valoró la reciente reforma constitucional de Santa Fe, que ahora garantiza derechos a las víctimas y sus familiares con rango constitucional.
Impacto social y mensaje a la comunidad
El magistrado remarcó que quemar la droga en el lugar de incautación evita daños mayores a la sociedad, previniendo adicciones y delitos asociados. Según Alurralde, la lucha contra el narcotráfico sí es posible si se combina firmeza judicial, infraestructura adecuada y compromiso de todos los actores del Estado.
Coordinación con las autoridades provinciales
El juez resaltó la colaboración con la fuerza de seguridad y la necesidad de políticas de gestión, leyes claras y tolerancia cero, recordando que la seguridad es un derecho fundamental de los ciudadanos.