El secretario de Gobierno, Esteban Zanel, destacó los controles de tránsito, la baja cantidad de alcoholemias positivas y la creciente conciencia ciudadana en fechas festivas.
La Municipalidad de Avellaneda realizó un balance positivo de los operativos de control desplegados durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, con especial foco en tránsito, alcoholemia y documentación vehicular. Así lo confirmó el secretario de Gobierno, ingeniero Esteban Zanel, quien remarcó la efectividad del trabajo preventivo y la coordinación con otras fuerzas.
Según detalló el funcionario, durante los festejos se llevaron adelante 269 controles de alcoholemia, de los cuales solo dos arrojaron resultado positivo, un dato que calificó como “muy alentador” en comparación con años anteriores.
Controles y procedimiento
Zanel explicó que los operativos fueron posibles gracias a nuevas herramientas incorporadas por el municipio, como el alómetro, que permite una detección rápida y precisa de alcohol en el aliento.
“Avellaneda tiene una normativa que permite hasta 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre. En uno de los casos detectados, el conductor registró 0,42, es decir, dentro de lo permitido. El otro caso quedó en 0,00, producto de una situación particular dentro del vehículo”, aclaró.
Los controles se realizaron de manera aleatoria en distintos puntos estratégicos de la ciudad, como Avenida San Martín, inmediaciones de la Plaza Central y accesos principales, con rotación de puestos cada media hora.
Trabajo conjunto y enfoque metropolitano
El secretario de Gobierno subrayó la importancia del trabajo articulado con la Agencia Provincial de Seguridad Vial, la Unidad Regional IX, la Comisaría Tercera y la fuerza motorizada, especialmente en fechas de alta circulación.
“Es un trabajo que se intensifica en estas fiestas, pero que se sostiene durante todo el año con capacitaciones, campañas de concientización y presencia territorial”, señaló.
Además, remarcó la necesidad de pensar el tránsito como una problemática metropolitana, teniendo en cuenta que cerca del 50% del flujo vehicular sobre el puente Avellaneda–Reconquista corresponde a tránsito interno.
“No podemos trabajar de manera aislada. El tránsito lo compartimos y los controles muchas veces se realizan en los mismos puntos, como Ruta Nacional 11 o Malvinas. La coordinación es clave”, afirmó.
Conciencia ciudadana y desafíos
Zanel valoró especialmente el cambio de conducta de los conductores. “La gente está tomando conciencia. Hoy se piensa más en designar un conductor responsable o en usar medios de transporte alternativos”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que el Ejecutivo local seguirá profundizando políticas de prevención. “La infracción pasa a segundo plano cuando hablamos de vidas. Nuestro objetivo es que los accidentes de tránsito bajen al mínimo posible”, concluyó.