El árbitro asistente repasó en Radio Ideal su experiencia en el Mundial 2026, donde integró la terna arbitral del partido Suecia-Túnez y vivió uno de los momentos más importantes de su carrera.
En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, Facundo Rodríguez, árbitro asistente oriundo de Villa Guillermina, contó detalles de su experiencia en el Mundial 2026, donde formó parte de la terna arbitral encabezada por Joel Falcón Pérez en el encuentro entre Suecia y Túnez, disputado en el estadio de Monterrey, México.
El representante del norte santafesino recordó cómo vivió su debut mundialista y explicó que la previa estuvo marcada más por la ansiedad y la expectativa que por los nervios.
“Una vez que la pelota rodó, te olvidás de todo”
Rodríguez señaló que la llegada del momento esperado generaba muchas emociones: “Era la ansiedad de que llegue la hora, la salida, todas las cámaras, saber que el mundo te está mirando en un partido del Mundial”.
Sin embargo, destacó que la preparación previa fue fundamental para afrontar el desafío. “Del otro lado estaba la tranquilidad de saber que uno está preparado, que veníamos haciendo mucho trabajo para llegar a ese momento. Después, cuando la pelota rodó, te olvidás de todo y te concentrás en tu trabajo”, expresó.
El árbitro también remarcó la importancia de haber estado en escenarios históricos, como el estadio Azteca de Ciudad de México. “Fue realmente imponente por toda la historia que encierra y, siendo argentino, fue bastante loco pensar que estuvimos ahí”, recordó.
Tres partidos y una experiencia inolvidable
Facundo Rodríguez participó en tres encuentros durante la Copa del Mundo y destacó el trabajo colectivo dentro de los equipos arbitrales.
“Tenemos un concepto de trabajo en equipo, consultándonos todo el tiempo. El árbitro es quien tiene la última decisión, pero todos somos parte de ese equipo”, explicó.
Luego de que Argentina avanzara en el torneo y al quedar sin nuevas designaciones, decidió regresar al país tras más de un mes fuera de casa. “Estábamos viviendo un sueño, pero también se hace largo. Extrañaba a mi hija, mi casa, y decidí volver”, contó.
Con 40 años y como árbitro FIFA, Rodríguez continuará ahora con nuevos desafíos en competencias nacionales e internacionales, entre ellas la Copa Libertadores, Copa Sudamericana y los torneos argentinos.
“El orgullo de sentirse mundialista es único”
Al hablar sobre lo que significa haber llegado a una Copa del Mundo, el árbitro de Villa Guillermina fue contundente: “El orgullo de sentirse mundialista es único, es algo que no se puede explicar”.
También valoró el reconocimiento económico que tienen este tipo de competencias, aunque aclaró que la motivación principal pasa por la pasión y la responsabilidad profesional.
“Uno siempre dice que lo hace por la pasión y el profesionalismo, pero obviamente es bueno tener un reconocimiento. Más allá de eso, lo importante es la experiencia y lo que uno vive”, manifestó.
Finalmente, destacó el nivel arbitral del Mundial y evitó señalar a un solo colega como el mejor del torneo. “Vi muy buen nivel. Siempre buscamos hacer nuestro trabajo de la manera más justa posible para ambos equipos”, concluyó.