Fernán Rodríguez, empresario dueño de una fábrica de aberturas de aluminio ubicada en la intersección de la calle 302 y 322, fue víctima de un delito contra la propiedad. Afortunadamente, gracias a la alerta de un vecino, pudo recuperar las herramientas que le estaban sustrayendo.
El hecho ocurrió una tarde de feriado, cuando un conocido de Rodríguez, que no tenía su número de teléfono, le envió un mensaje informándole sobre movimientos sospechosos en su taller. Rápidamente, el vecino se acercó al lugar y, al llegar, descubrió que el portón trasero de la fábrica había sido forzado. Además, los delincuentes habían roto otros portones y cortado un tejido perimetral.
Al revisar la parte trasera del taller, Rodríguez encontró las herramientas escondidas, listas para ser llevadas. Entre los objetos robados se encontraban herramientas con batería, una soldadora, discos de corte y pulir, entre otros elementos. Según el empresario, el valor total de lo robado supera los 2 millones de pesos.
“Lo más importante es que, gracias a la rapidez de nuestro vecino, pudimos recuperar todo lo que se estaban llevando” explicó Rodríguez. En respuesta al robo, el empresario ya está tomando medidas para reforzar la seguridad en su fábrica, incluyendo la instalación de un nuevo sistema de seguridad, que había estado posponiendo.
Este incidente no es el primero que enfrenta Rodríguez, quien ya había sufrido robos en el pasado, incluyendo la sustracción de una puerta ventana entera. Sin embargo, este episodio ha sido el más complejo, dado el valor de las herramientas robadas.
El empresario agradeció la colaboración de su vecino y destacó que, aunque el robo fue una desgracia, la rápida intervención permitió una “desgracia con suerte”.