Un medio cercano al régimen de Teherán cuestionó las declaraciones del presidente argentino, lo señaló por su alineamiento internacional y advirtió sobre una postura “hostil” hacia la República Islámica.
El gobierno de Irán acusó al presidente Javier Milei de haber cruzado “una línea roja imperdonable”, luego de que el mandatario argentino afirmara que la República Islámica es enemiga de la Argentina.
La reacción fue publicada por el diario Tehran Times, considerado cercano al régimen, en un artículo titulado “Milei, Quo Vadis?”, firmado por Saleh Abidi Maleki.
Críticas al alineamiento internacional
El medio iraní cuestionó el posicionamiento del gobierno argentino y sostuvo que la política exterior responde “a presiones externas” y forma parte de “un proyecto de iranofobia”.
“Irán no puede permanecer indiferente ante las posiciones hostiles del actual gobierno argentino… Argentina se ha presentado oficialmente como enemiga de Irán”, señala uno de los párrafos más duros.
Además, el artículo acusa a la Argentina de actuar como “instrumento” de Estados Unidos e Israel, en el marco de su estrategia internacional.
El origen de la polémica
Las críticas hacen referencia a declaraciones recientes de Milei durante un discurso en Nueva York, donde afirmó: “No me cae bien Irán. Nos han metido dos bombas… son nuestros enemigos”, en alusión a los atentados ocurridos en el país.
En ese mismo mensaje, el presidente ratificó su alianza estratégica con Estados Unidos e Israel, lo que fue interpretado en Teherán como una postura abiertamente confrontativa.
AMIA y acusaciones cruzadas
El artículo también rechaza las acusaciones sobre la participación iraní en el atentado a la AMIA, y sostiene que se trata de una campaña sostenida desde hace más de tres décadas.
En uno de los tramos más polémicos, el medio afirma que Milei habría “convertido a la Argentina en el Israel de América Latina”, profundizando el tono de confrontación.
Escenario de tensión diplomática
El cruce marca un nuevo capítulo en la tensión diplomática entre ambos países, en un contexto donde la política exterior argentina muestra un fuerte alineamiento con potencias occidentales.
Por ahora, no hubo una respuesta oficial adicional desde el Gobierno argentino, pero el episodio deja abierta una escalada discursiva con impacto en el plano internacional.