El reconquistense relató su experiencia en el autódromo, donde siguió de cerca la carrera, sufrió cada vuelta de Colapinto y celebró su séptimo puesto ante una multitud.
La posibilidad de ver una carrera de Fórmula 1 desde las tribunas tiene una diferencia imposible de transmitir por televisión: la adrenalina, el ruido de los motores y la sensación de tener a los pilotos pasando a pocos metros. Eso fue lo que vivió Juanma Blanco durante su estadía en España, donde estuvo presente en el autódromo para seguir la carrera y alentar a Franco Colapinto.

En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, Juanma contó cómo vivió la jornada, desde las primeras vueltas hasta el festejo por el séptimo puesto de Colapinto, además de las dificultades que encontró dentro del circuito.
Las lágrimas desde la primera vuelta
Juanma relató que la emoción comenzó prácticamente desde la largada, cuando Colapinto logró avanzar posiciones sin quedar involucrado en los incidentes iniciales.
“Cuando vi que ganó dos puestos y que en esa largada complicada no quedó enganchado con ningún piloto, ahí ya empezaron las lágrimas”, contó.
Durante cada vuelta, desde el sector ubicado entre las curvas 8 y 9, agitaba la bandera argentina junto a una bandera de Colapinto. La presencia de varios familiares y acompañantes hizo que el grupo se destacara entre los espectadores.
La tensión aumentó a medida que avanzaba la carrera, especialmente cuando Colapinto comenzó a luchar con pilotos de posiciones superiores.
“Ya no es más el más rápido de los lentos. Está peleando con los rápidos, está peleando con los top cinco”, explicó Juanma.
El sufrimiento de las últimas vueltas
Uno de los momentos de mayor tensión llegó en las vueltas finales, cuando el auto de Colapinto comenzó a mostrarse más inestable.
“Venía en el aire, venía corrigiendo en todas las curvas”, relató Juanma, quien aseguró que durante esas vueltas solo podía cruzar los dedos para que el argentino pudiera terminar la carrera en esa posición.
Incluso antes de que avanzara la competencia, había comentado que un séptimo puesto sería un resultado excelente. Finalmente, Colapinto consiguió mantenerse en esa posición.
Juanma también cuestionó la situación vivida con otro piloto, al considerar que algunas maniobras hicieron perder tiempo a Colapinto cuando ya se encontraba luchando por posiciones importantes.
Una carrera diferente a la televisión
Más allá del resultado deportivo, Juanma destacó que vivir la Fórmula 1 desde el circuito es completamente diferente a verla desde casa.
La principal desventaja es la falta de información. Según explicó, las pantallas distribuidas en el circuito no mostraban con suficiente claridad los intervalos entre pilotos ni algunos datos fundamentales sobre las estrategias y los neumáticos.
“Con la televisión se entiende mucho más la carrera”, reconoció, aunque aclaró que la experiencia presencial tiene un componente emocional que no puede compararse.
“Sin mucha información ahí se vive otra carrera”, resumió.
Las dificultades dentro del autódromo
Juanma también contó algunas situaciones que le llamaron la atención de la organización del evento en España.
Durante el viernes, por ejemplo, no estaba permitido ingresar con botellas de agua con tapa, termos o determinados alimentos. Las restricciones generaron largas colas en los puestos de comida y bebida, por lo que posteriormente fueron flexibilizando algunas de las medidas.
El domingo permitieron ingresar con botellas de hasta un litro, aunque conseguir agua dentro del circuito también implicaba esperar en largas filas.
Además, explicó que el trazado estaba integrado a una zona urbana y que los espectadores debían realizar extensos recorridos a pie para llegar a determinados accesos, incluso manteniendo los sentidos de circulación establecidos para los vehículos.
La bandera que buscaban las cámaras
Durante la carrera, Juanma y sus acompañantes intentaron llamar la atención de las cámaras agitando permanentemente la bandera argentina y la de Colapinto.
En un momento observaron que una transmisión enfocaba un grupo de banderas en una tribuna cercana y luego otra cámara se desplazaba hacia una bandera ubicada más atrás.
“Nos adormecimos los hombros de tanto agitar la bandera”, contó entre risas.
Incluso desde Reconquista, su familia terminó reconociéndolo en las imágenes de televisión y luego pudo confirmar que efectivamente se trataba de él.
Ahora piensa en Brasil
Después de la experiencia en España, Juanma ya piensa en repetirla en otro escenario.
Sus amigos quieren viajar a Brasil para vivir otra carrera de Fórmula 1 y él incluso comentó que le gustaría llevar a su padre para que pueda disfrutar de esa experiencia.
Aunque reconoce que pasar varios días en un circuito implica caminar mucho, esperar y soportar ciertas incomodidades, asegura que la emoción de ver los autos en vivo y alentar a un piloto argentino lo hace valer la pena.
Juanma, además, tiene experiencia como piloto de motos y autos, algo que hace todavía más especial su vínculo con el mundo del automovilismo.
La nota completa con Juanma Blanco: