La mesa chica se reunirá este miércoles para analizar medidas frente al debate en el Senado. No prevén un nuevo paro general, pero avanzan en la vía judicial.
La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este miércoles para fijar posición ante el tratamiento de la reforma laboral previsto para el viernes en el Senado y evaluar nuevas medidas de acción, en un contexto de creciente malestar sindical por el avance de la norma.
Sin embargo, según anticipan fuentes internas, no está en agenda convocar a un nuevo paro general ni una movilización para el viernes, día en que se prevé que la Cámara alta convierta en ley la iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La decisión se tomará en medio de presiones del Frente de Sindicatos Unidos (FreSu), que ya anunció un paro de 36 horas para esa jornada y reclamó a la central obrera una convocatoria similar.
Sin margen para otro paro general
En la cúpula cegetista, de perfil dialoguista, consideran que “no hay espacio para que sea efectivo un nuevo paro general” y que una movilización podría derivar en incidentes protagonizados por sectores más radicalizados.
El encuentro fue convocado por los triunviros Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, y se realizará a las 15 en la sede de Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), en el microcentro porteño. Allí, el anfitrión Andrés Rodríguez, referente de los estatales, suele actuar como articulador entre las distintas posturas internas.
La vía judicial como principal estrategia
Con la certeza de que la reforma será aprobada, en la CGT ya trabajan en una estrategia alternativa: impugnar judicialmente la futura ley. Los equipos legales ultiman detalles para presentar recursos ante la Justicia y no descartan acompañar esa presentación con una marcha al Palacio de Tribunales, replicando la modalidad utilizada el 27 de diciembre de 2023 contra el DNU 70.
Desde el FreSu, en tanto, confirmaron una movilización para el viernes desde las 12, en coincidencia con el debate en el Senado, además de un paro nacional convocado por Asociación Trabajadores del Estado (ATE). Ese espacio sindical nuclea también a la UOM, Aceiteros, Aeronáuticos y las dos fracciones de la CTA, entre otros gremios.
El reclamo constitucional
En la central obrera sostienen que, de aprobarse la reforma, buscarán que los senadores que la respalden asuman el “costo político”, especialmente aquellos vinculados al peronismo.
El cotitular cegetista Jorge Sola confirmó que acudirán a la Justicia: “La vamos a judicializar. Hay dos principios constitucionales que están conculcados: el artículo 14 bis y el principio de no regresividad de los derechos sociales”, afirmó.
Ese punto será central en la reunión de este miércoles. La intención es que las presentaciones judiciales se realicen de manera institucional desde la CGT, y no de forma fragmentada por cada sindicato, para fortalecer el peso político y jurídico del planteo.
Mientras tanto, el debate legislativo avanza y el movimiento obrero vuelve a tensionar su estrategia entre la confrontación directa y la disputa en los tribunales.