El sector textil en crisis: el furor por Shein y Temu, la mala cosecha de algodón, el aumento de importaciones y la caída de ventas afectan gravemente a la cadena de valor textil.
La industria textil de Argentina atraviesa un momento crítico, debido a una serie de factores que golpean todas las partes de su cadena de valor. A una mala cosecha de algodón, se le suma la caída de las ventas, tanto por el deterioro del poder adquisitivo como por el incremento de las importaciones de ropa, impulsadas por el auge de las plataformas de comercio electrónico de China, como Shein y Temu.
Calidad del algodón y el impacto en la producción
El presidente de la Cámara Algodonera Argentina (CAA), Carlos Almiroty, explicó que, aunque la Argentina produce más algodón del que consume, «puede llegar a haber importaciones» de esta materia prima, pero no porque sea más barata en el exterior, sino por su calidad. Almiroty señaló que «hemos tenido una campaña con una calidad bastante mala de algodón», debido a factores como el mal clima durante el verano.
“Para determinados productos textiles que requieren un algodón de mejor calidad, eso está escaseando”, agregó. Aunque las hilanderías han considerado la posibilidad de importar algodón, «el precio es muy caro para traerlo aquí», lo que hace difícil que esta opción se dé en forma generalizada.
La llegada masiva de productos chinos
Desde la Fundación ProTejer alertaron sobre el aumento significativo de las importaciones de productos textiles, especialmente aquellos de China. Según el informe de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), las plataformas chinas representaron 33% de las compras internacionales digitales, destacándose el crecimiento de Temu y Shein.
Entre las medidas que Argentina implementó en 2024 para facilitar las compras internacionales, se incluyen la eliminación de aranceles aduaneros para los primeros u$s400 por envío, la ampliación del límite de importación por pedido a u$s3.000, y la autorización de hasta cinco envíos anuales bajo estas condiciones. Esto ha facilitado el auge de Shein y Temu, que el año pasado no figuraban en el ranking de compras.
El impacto de las importaciones
En julio, las importaciones de productos textiles crecieron un 97% en volumen respecto al mismo período de 2024, según datos de ProTejer. En particular, las importaciones de indumentaria crecieron un 123% interanual, alcanzando un récord histórico, lo que ha golpeado fuertemente a la producción local. Las confecciones para el hogar también aumentaron 195% interanual.
Caída en las ventas y producción local
El impacto de la competencia extranjera se reflejó en la caída de ventas de las empresas locales. En el segundo trimestre de 2025, cinco de cada diez empresas del sector textil e indumentaria registraron una caída en sus ventas, con una merma promedio del 7% respecto al año anterior. La producción también se vio afectada, con la mitad de las empresas reduciendo su nivel de producción en un 12% en comparación con 2024.
Este descenso en la actividad impactó en el empleo: el 72% de las empresas reconocieron haber cancelado horas extras, cerrado turnos y despedido trabajadores entre 2023 y 2025. En particular, 6 de cada 10 empresas redujeron su plantilla de trabajadores, reflejando una contracción del empleo industrial a nivel federal.