La nueva Carta Magna eliminó la religión oficial del Estado. Qué pasa con los días festivos vinculados a la Iglesia Católica.
Con la reciente reforma de la Constitución de Santa Fe, la provincia ya no tiene una religión oficial y el Estado quedó diferenciado del orden religioso. Esto plantea un interrogante inmediato: ¿qué ocurre con los feriados ligados al calendario católico?
Feriados en duda, por ahora sin cambios
En la Argentina existen feriados nacionales y también festividades locales asociadas a santos patronos. Ejemplos: en Rosario el 7 de octubre se celebra el día de la Virgen del Rosario y en la ciudad de Santa Fe, el 30 de septiembre por San Jerónimo.
Por el momento, no se esperan modificaciones en el esquema de feriados provinciales o locales. Solo habría cambios si existiera un reclamo judicial o una decisión política o legislativa. En ese escenario, la definición recaería en la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.
Un Estado sin privilegios
El nuevo artículo constitucional establece que la relación entre el Estado y las iglesias debe regirse por principios de autonomía, igualdad, no discriminación, cooperación y neutralidad. Esto garantiza el reconocimiento de todas las religiones sin otorgar privilegios a ninguna.
Ese mismo espíritu podría abrir la puerta a cuestionamientos: algunos interpretan que los feriados católicos podrían violar los principios de neutralidad o igualdad.
El abogado constitucionalista Leandro Batalla señaló que la Corte suele considerar estas celebraciones como “fiestas populares ligadas a la historia de las localidades”, más allá de su origen litúrgico, lo que habilitaría su continuidad.
Límites y prácticas cuestionadas
La situación cambia en casos donde el Estado se cruza directamente con prácticas religiosas. Batalla advirtió: “Si es un feriado católico y una escuela pública obliga a los alumnos a ir a misa, es distinto y podría plantearse la inconstitucionalidad”.
Otro punto de debate se centra en los símbolos religiosos en espacios públicos, como la cruz en la Corte Suprema de Justicia o las capillas católicas en hospitales.
El espejo uruguayo
Un antecedente regional es Uruguay, que en 1919 suprimió la denominación religiosa de los feriados, pero mantuvo las fechas. Así, Navidad pasó a llamarse “Día de la familia” y la Semana Santa se transformó en “Semana de turismo”. También se retiraron símbolos católicos de edificios estatales y se eliminó la educación religiosa en escuelas públicas.
Lo que viene
El debate en Santa Fe está abierto: ¿son los feriados religiosos un privilegio o una tradición popular?. La respuesta dependerá de la Justicia y de los legisladores provinciales y locales, encargados de decidir cómo se instrumentará la nueva Constitución.