Este sábado, la comunidad de La Vertiente se prepara para la última raviolada del año, un evento que ya se ha convertido en una cita obligada para los amantes de la buena comida y el encuentro social.
Jonatan Bianchi, uno de los organizadores, nos cuenta sobre los últimos detalles de la jornada. “Tradicionalmente hacemos tres ravioladas al año, y la de agosto marca el cierre de nuestra temporada. Esta edición tiene un sabor especial porque despedimos el invierno con un clásico que nunca pasa de moda”, explica.
Los Ravioles de Don Toto: La Tradición que No Falla
Como cada año, los ravioles serán proporcionados por la reconocida empresa de pastas Don Toto, quien los ha acompañado desde 1994. Con un total de 200 kg de ravioles cocinados y 180 litros de salsa preparados para la ocasión, la gastronomía será la protagonista. “Es mucho trabajo, pero todo se hace con mucho amor”, agrega Jonatan.
La Receta Secreta: 45 Años de Tradición y Sabor Único
Lo que diferencia a esta raviolada de otras fiestas en la región es la receta especial que se mantiene intacta desde los primeros días del evento. “La receta es un secreto, transmitido de generación en generación”, asegura Jonathan, destacando la importancia de mantener la tradición.
Las entradas para el evento están casi agotadas, y se pueden adquirir de manera tradicional o digital. “Este año incorporamos la opción de compra digital, un enlace disponible en el Instagram del club. Aún quedan algunas, pero ya muy pocas”, comenta Bianchi.
Una Fiesta Social: Comida, Música y Encuentro Comunitario
Lo que también hace especial a la raviolada es la parte social. “La gente no solo viene a comer, también viene a disfrutar de la compañía y la música. Es un evento único, un encuentro al que no se puede faltar”, concluye Jonatan.
La Logística de Servir 600 Platos: Un Desafío Cronometrado
Con 600 personas esperadas, la logística es clave para garantizar que todos reciban su plato caliente. “Demoramos entre 12 y 15 minutos en servir a todos. Cada minuto cuenta, no se puede esperar”, dice Jonatan, explicando el trabajo coordinado que se necesita para servir ravioles a tanta gente en tiempo récord.
Un Gran Equipo de Trabajo para una Gran Fiesta
Entre los trabajadores que hacen posible este evento, se encuentran cocineros, mozos y personal que se encargan de que todo salga a la perfección. “La calidad es lo que nos diferencia, por eso siempre pedimos puntualidad. No podemos comenzar hasta que el último invitado esté sentado”, explica Jonathan.
El evento comienza a las 10 PM, pero desde las 9:45 la gente comienza a llegar para conseguir su lugar. “Siempre pedimos que esperen, porque el plato principal, los ravioles, no puede esperar”, agrega Bianchi.