Entre enero y julio, las salidas de la yerba molino alcanzaron 161,87 millones de kilos. Crecieron las exportaciones, que superan 70% de lo enviado en 2024.
El consumo de yerba mate en Argentina mostró un crecimiento sostenido durante los primeros siete meses de 2025. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el mercado interno absorbió 161,87 millones de kilos de yerba mate elaborada, lo que representa un incremento del 12% frente a los 144,5 millones de 2024.
Solo en julio, las salidas de molino alcanzaron 23,59 millones de kilos, consolidando la tendencia positiva.
Preferencias de los consumidores
Durante julio, los envases de 500 gramos concentraron el 54,52% de las ventas, mientras que los paquetes de un kilo representaron el 38,89%. Los de dos kilos alcanzaron el 1,75% y los de 250 gramos el 0,74%. El resto se repartió entre otros formatos y productos alternativos, como yerba soluble o saquitos (3,64%).
En total, más del 93% del mercado se concentra en los formatos de medio kilo y un kilo, una tendencia que se mantiene firme.
Producción y cosecha
Entre enero y julio de 2025 se procesaron 639,9 millones de kilos de hoja verde, menos que en 2024 (739,8 millones), pero todavía por encima de 2023 (521,9 millones). Misiones sigue liderando la producción nacional, seguida de regiones de Corrientes.
Exportaciones en recuperación
El comercio exterior mostró un fuerte repunte: se exportaron 30,85 millones de kilos, un 32% más que los 23,38 millones de 2024. Julio fue el mes de mayor movimiento, con 6,56 millones enviados al exterior.
Este nivel ya representa más del 70% de todo lo exportado en 2024 (43,8 millones), confirmando la recuperación del sector. Según el Indec, en el primer semestre las ventas externas generaron USD 50 millones, un 0,7% más que el año anterior.
Qué diferencia una yerba de otra
Aunque la materia prima sea siempre la misma planta, la Ilex paraguariensis, el proceso de elaboración es el que marca la identidad de cada yerba. Factores como el tipo de secado, el tiempo de estacionamiento, la molienda y el blend, además del origen de la hoja, son determinantes en el sabor final.
La yerba con palo suele ser más suave y rendidora, mientras que la despalada ofrece un mate intenso. El proceso barbacuá deja un sabor ahumado, el secado moderno resulta más limpio, y el estacionamiento natural genera perfiles más equilibrados frente al acelerado, que produce notas más “verdes”.
En definitiva, cada marca tiene su “receta secreta”, y esa combinación es lo que hace que un mate resulte suave, intenso, tostado o más amargo.