La reunión incluyó a gremios, directivos, síndicos y el Banco Nación, pero no dejó certezas sobre el pago de salarios atrasados que reclaman más de 40 empleados.
En la mañana de hoy, en los tribunales de Reconquista, se desarrolló la audiencia convocada por el juez Fabián Lorenzini en el marco de la situación de Algodonera Avellaneda. Del encuentro participaron trabajadores textiles, delegados gremiales, representantes del directorio de la empresa, síndicos y autoridades del Banco Nación. La reunión comenzó poco después de las 8 y dejó sensaciones encontradas entre los empleados, que buscan con urgencia una respuesta por los salarios adeudados.
“No podemos salir a decir nada”, lamentó Bandeo
El delegado Juan Carlos Bandeo, presente en la audiencia, explicó que uno de los temas centrales fue la posible venta de una propiedad, planteada —según señaló— por Dionisio Moschen, en relación a alternativas para obtener fondos. Sin embargo, la información aportada por la empresa no colmó las expectativas de los trabajadores.
“No podemos salir a decir nada porque siguen trabajando con el artículo que permite prorrogar definiciones, y a nosotros nos urge el pago atrasado”, afirmó Bandeo. “Estamos dispuestos a trabajar, no tenemos problemas, pero necesitamos saber si existe alguna posibilidad de recibir algo de lo que nos deben antes de fin de año”.
La tensión por la falta de ingresos
El delegado recordó que la empresa sostiene que tiene que conseguir el dinero, pero que cualquier movimiento financiero debe pasar por la sindicatura. Mientras tanto, la realidad golpea a los trabajadores: “Los muchachos necesitan comer, pagar la luz, el alquiler, los impuestos, la moto… Es desesperante”.
Incluso mencionó que algunos empleados reciben asistencia a través de bolsones de mercadería, gestionados por dirigentes como Coco y otros legisladores, mientras permanecen en la vereda de los tribunales a la espera de soluciones concretas.
Expectativa por la próxima semana
Sin certezas y sin anuncios oficiales, Bandeo aseguró que ahora sólo resta esperar qué ocurrirá la semana que viene, cuando podría haber nuevas definiciones. Mientras tanto, los trabajadores mantienen la esperanza de que al menos se habilite un pago parcial que les permita cerrar el año sin tanta angustia económica.