En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una productora correntina destacó la agroecología y la importancia de formar a las nuevas generaciones para volver al campo.
Cada 15 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una fecha para reconocer el trabajo de quienes producen alimentos, transmiten saberes y sostienen la vida de las comunidades campesinas.
En ese marco, Matilde Parodi, integrante de la Cooperativa Agroecológica Las Tres Colonias, de Colonia Progreso, en Bella Vista, Corrientes, compartió su experiencia de producción de alimentos y reflexionó sobre los desafíos de la agroecología y el arraigo rural.
En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, explicó que la cooperativa trabaja con un sistema de producción agroecológica, como alternativa al modelo convencional basado en el uso de agroquímicos.
Alimentos saludables y producción agroecológica
Parodi advirtió sobre las consecuencias que puede tener el uso excesivo de agroquímicos y destacó el esfuerzo que implica producir alimentos mediante prácticas agroecológicas.
“Es mucho más control, es mucho más trabajo, pero garantizamos un alimento sano que está llevando a su mesa y a su familia”, explicó.
La cooperativa comercializa sus productos dos veces por semana en la ciudad y también ofrece alimentos a quienes se acercan al paraje. El objetivo es que más personas puedan acceder a una producción que busca cuidar tanto la calidad de los alimentos como el ambiente.
Matilde señaló que el trabajo cuenta con el acompañamiento técnico de compañeros que las orientan y con el apoyo de instituciones como INCUPO, que brindan capacitación y herramientas para fortalecer los emprendimientos rurales.
Entre los productos que ofrecen hay morrones, tomates, tomates cherry, verduras de hoja, mandioca, batata y otros cultivos de temporada. Además, compañeras de la cooperativa elaboran dulces artesanales, ampliando la variedad de productos que llegan a las familias consumidoras.
El desafío de que los jóvenes vuelvan al campo
Uno de los temas centrales de la charla fue el desarraigo rural y la necesidad de generar oportunidades para que las nuevas generaciones puedan continuar con las actividades productivas de sus familias.
Parodi consideró importante que los jóvenes puedan salir a estudiar, capacitarse y adquirir nuevos conocimientos, pero que también tengan la posibilidad de regresar a sus comunidades para desarrollar sus propios emprendimientos.
“Ellos tienen que salir a capacitarse, a estudiar, a mejorar sus conocimientos y volver al campo a llevar el emprendimiento que nosotros hacemos y del que vivimos, de nuestro suelo”, sostuvo.
En ese sentido, recordó el mensaje que transmite a sus propios hijos: que puedan aprovechar la tierra disponible para cultivar y construir su futuro.
También reconoció que no todas las familias encuentran las condiciones o la confianza necesarias para avanzar hacia la agroecología. Por eso, destacó la importancia de acompañar, compartir experiencias y demostrar que es posible producir de otra manera.
“Todo aprendemos, nadie nació sabiendo”, expresó, al valorar las capacitaciones y el acompañamiento recibido a lo largo de su recorrido con INCUPO y otras instituciones.
Transmitir los saberes para sostener las comunidades
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, la experiencia de Matilde Parodi refleja el papel de las mujeres campesinas en la producción de alimentos, el cuidado de la tierra y la transmisión de conocimientos entre generaciones.
Su apuesta es que esos saberes no se pierdan y que más jóvenes encuentren en el campo una oportunidad para vivir, trabajar y desarrollar proyectos propios.
“Estamos siempre dispuestos a transmitir ese conocimiento”, afirmó, con la esperanza de que sus hijos y otros jóvenes de la comunidad puedan continuar el camino de la producción agroecológica.