En el marco de los controles rutinarios semanales de alcoholemia en conductores y retención de vehículos, se llevaron a cabo varios registros en la zona de Casa Municipal y Sanatorio Padre Pío, lo que resultó en el cierre temporal de algunas calles.
Estas verificaciones se llevaron a cabo desde el lunes 31 de julio hasta ayer. En total, se realizaron 160 pruebas de alcoholemia en la zona, de las cuales 5 arrojaron resultados positivos. El nivel más alto de alcohol en sangre se encontró en el conductor de la única camioneta retenida, con 2.10 G/L.
Durante el operativo, se confiscaron un total de 11 motocicletas, además de la camioneta mencionada anteriormente. También se retuvieron 5 licencias de conducir y se notificó el abandono de un total de 12 vehículos.