Héctor Maidana repasó los orígenes del club, su evolución institucional, los desafíos deportivos actuales y el trabajo de la comunidad para consolidar la sede y las divisiones formativas.
El presidente del Pucará Rugby Club de Reconquista, Héctor Maidana, compartió un repaso por la historia del rugby en Reconquista, el proceso de formación del club y su evolución hasta la actualidad, destacando el presente institucional y los desafíos deportivos.
Los orígenes del rugby en Reconquista
Maidana recordó que el rugby en la ciudad comenzó con grupos reducidos de jugadores entusiastas que entrenaban y competían de manera informal, en espacios prestados como el club Platense y con el impulso de referentes como Quique Müller, quien organizaba viajes a distintas localidades de la región.
Con el tiempo, ese grupo inicial logró consolidarse y adoptar el nombre Pucará, participando en competencias regionales del Nordeste, donde enfrentaban a equipos con mayor estructura y experiencia.
Del crecimiento a la institucionalización
El dirigente explicó que, en sus inicios, el equipo no contaba con sede propia y fue rotando por distintas instituciones, hasta llegar a un acuerdo con el club Adelante, donde permanecieron varios años.
Posteriormente, y tras distintas gestiones, el proyecto avanzó hasta lograr mayor organización interna, consolidación del plantel y reconocimiento dentro del rugby regional.
Sede propia y obras en el predio
Uno de los hitos más importantes fue la obtención de un espacio propio detrás del Instituto Reconquista, donde actualmente funciona el club.
Allí, el equipo recuperó el predio y construyó infraestructura básica, incluyendo vestuarios, baños y duchas, gracias a un contenedor reacondicionado con apoyo del programa provincial Incluir.
Una campaña solidaria en marcha
Actualmente, el club impulsa la campaña “un metro por 6000 pesos”, destinada a financiar el cerramiento perimetral del campo de juego, uno de los requisitos de la unión regional de rugby.
Identidad, formación y comunidad
Maidana destacó que el club funciona como una gran familia, con fuerte participación de padres, jugadores y colaboradores en actividades semanales y terceros tiempos.
Los entrenamientos se realizan los martes y jueves, y tras las prácticas los planteles comparten comidas, fortaleciendo el vínculo social que caracteriza al rugby.
Competencia y presente deportivo
El equipo participa en competencias regionales con resultados positivos, enfrentando desafíos de distancia y recursos, y mantiene vínculos con otros clubes que permiten el desarrollo y continuidad de los jugadores.