El ministro de Trabajo de la provincia, Roald “Coco” Báscolo brindó detalles sobre los avances en la reactivación de las plantas de Vicentín, destacando el trabajo conjunto entre gremios, empresas y los interventores. Aunque la situación mejora, la deuda postconcursal sigue siendo una amenaza.
En una entrevista reciente, el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo, ofreció un balance positivo sobre la situación de Vicentín, destacando los avances logrados en la reactivación de sus plantas. Tras la paralización de las instalaciones debido a la crisis de la empresa, la intervención estatal y el esfuerzo conjunto entre gremios, empresas y los interventores han comenzado a mostrar resultados.
Reactivación de las plantas y pago de sueldos
Báscolo subrayó que, aunque la deuda postconcursal sigue siendo un problema de fondo, las plantas de Ricardone, San Lorenzo y Avellaneda han comenzado a operar nuevamente. La planta Avellaneda, que produce bioetanol, fue la primera en ponerse en marcha, seguida de la planta Ricardone, que procesa girasol. Lo más desafiante fue la reactivación de la planta San Lorenzo, que procesa soja y requiere grandes volúmenes para operar a su capacidad plena.
El ministro destacó la participación de grandes empresas del sector agroexportador, como Bunge, Viterra, Molinos y Cargill, que presentaron propuestas para asegurar la provisión de soja, un elemento clave para la planta de San Lorenzo. “Esto superó nuestras expectativas y permitió asegurar la producción mensual de soja para la planta”, explicó.
Condiciones laborales y previsión para los próximos meses
A pesar de los avances, alertó que la deuda postconcursal, que ya supera los 30 millones de dólares, sigue representando un riesgo potencial. En cuanto a los salarios, se logró un acuerdo para pagar el 40% de los sueldos de abril de manera inmediata, con el compromiso de regularizar los pagos en los próximos 60 días.
“Si bien la situación no está completamente resuelta, hoy podemos decir que hemos logrado estabilizar la producción y mejorar las condiciones laborales. La tranquilidad laboral para los trabajadores podría extenderse hasta fin de año, pero debemos estar atentos a la evolución de la deuda”, explicó el ministro.
Desafíos por la deuda y el contexto judicial
El principal desafío sigue siendo el alto nivel de deuda que Vicentín tiene con sus acreedores, lo que podría llevar a una posible quiebra si no se logran acuerdos definitivos. Sin embargo, la intervención del Ministerio de Trabajo ha permitido que las plantas vuelvan a operar, lo cual brinda una mayor posibilidad de solucionar los problemas a largo plazo.
Además, mencionó que, aunque la intervención judicial sigue su curso, la prioridad ahora es garantizar el funcionamiento de las plantas y el pago de sueldos, lo que ha mejorado considerablemente la situación de los trabajadores.
El futuro de la cooperativa Avellaneda y el impacto económico
En cuanto a la Cooperativa de Servicios Públicos de Avellaneda, explicó que también está en proceso de normalización. Aunque la deuda acumulada por la cooperativa representa un reto, se han realizado pagos parciales y se espera que la situación se regularice con el tiempo.
Por otro lado, se refirió a los impactos económicos a nivel provincial debido a los cambios en la recaudación y la caída en los fondos nacionales que afectaron a los municipios del norte de Santa Fe. A pesar de este panorama, destacó que la provincia está ajustando los cinturones y proyecta una caída en la recaudación para los próximos meses, lo que podría afectar tanto a los municipios como a las finanzas provinciales.
El compromiso del gobernador y la intervención estatal
El gobernador de Santa Fe, al igual que Báscolo, había destacado la importancia de la intervención estatal para garantizar los puestos de trabajo y la reactivación de la producción. “Aunque la situación judicial sigue sin resolverse, el compromiso del gobierno provincial con los trabajadores ha sido clave”, concluyó el ministro.