El hecho fue detectado durante un patrullaje preventivo; el local presentaba signos de violencia y la propietaria constató el robo de efectivo y un cheque.
El procedimiento tuvo lugar alrededor de las 08:00 horas en calle 10 N° 665, cuando personal policial que realizaba tareas de patrullaje observó sobre la vereda una caja registradora abandonada. Al verificarla, detectaron que pertenecía a la librería “Divergenia”.
Ante esta situación, los efectivos se dirigieron al comercio, donde constataron signos de violencia en la puerta de ingreso, evidenciando que el lugar había sido vulnerado. Minutos más tarde, se hizo presente la propietaria, Selva Luz Reniero (62), quien confirmó el ilícito.
Faltante de dinero y cheque
La damnificada indicó que del interior de la caja registradora sustraída faltaba una suma de $130.000 en efectivo, además de un cheque por $199.000, elementos que no fueron hallados en el lugar.
Intervención de peritos
En la escena trabajó personal de la PDI Operativa y de DCF, quienes realizaron las tareas correspondientes para el relevamiento de pruebas.
La investigación continúa en curso para dar con los autores del hecho.