La traza nacional que cruza la provincia de norte a sur registró 30 muertes el año pasado. Crecen los reclamos judiciales y políticos por el deterioro generalizado de las rutas nacionales.
La Ruta Nacional Nº 34, que atraviesa siete departamentos santafesinos de norte a sur, se convirtió en la traza con mayor siniestralidad vial de Santa Fe en 2024. Según cifras oficiales, se registraron 21 siniestros viales con un saldo fatal de 30 personas fallecidas. En los despachos de la gobernación santafesina, la alarma es doble: los siniestros y el abandono generalizado de las rutas nacionales que cruzan la provincia.
Este deterioro, aseguran fuentes oficiales, se agravó en los últimos 18 meses, tras el freno total de la obra pública por parte del gobierno de Javier Milei, lo que afectó directamente el estado de calzadas, señalización y tareas de bacheo en toda la provincia.
La Justicia como último recurso para el mantenimiento
Pese a los reclamos iniciados en diciembre de 2023, las respuestas del Ejecutivo nacional fueron escasas. Recién con el DNU 1104/2024, se asignaron fondos para mantenimiento vial, pero los trabajos aún no comenzaron, y los municipios e incluso legisladores acudieron a la Justicia para obtener reparaciones mínimas.
- En octubre pasado, el diputado Dionisio Scarpin presentó un recurso de amparo contra Vialidad Nacional por el deterioro de la Ruta 11.
- La senadora Leticia Di Gregorio denunció ante tribunales el estado crítico de las rutas 7, 8 y 33 en el sudoeste provincial.
- En marzo, el presidente comunal de Villa Eloísa, Mauricio Tartaglini, pidió la reparación urgente de la Ruta 178.
- Y en Rosario, el senador Ciro Siesas exigió por vía judicial el mantenimiento de la Circunvalación.
Todos estos amparos tuvieron resoluciones favorables por parte de jueces federales, que ordenaron tareas de bacheo, señalización y mejoras mínimas para preservar la seguridad vial.
Rutas nacionales: 2.685 kilómetros de peligro latente
En Santa Fe hay 2.685 kilómetros de rutas nacionales, repartidos en 20 tramos. La mayoría, según el ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico, están en mal estado, con algunos sectores directamente “en condiciones deplorables”.
Entre las más comprometidas se encuentran:
- Ruta 34
- Ruta 33
- Ruta A012
- Ruta 178
- Y varios tramos de la Ruta 11
“La falta de mantenimiento hace que los baches se multipliquen, los pozos se profundicen y la reparación posterior sea mucho más costosa”, advierte Enrico.
Una gestión que viaja en avión y no ve las rutas
El ministro Enrico no disimula su enojo con el Gobierno nacional. Denuncia que “no cortan el pasto, no tapan los pozos, no tienen proyectos”, y resume: “Es un Gobierno con mirada porteña. Esta situación no les importa”. En diciembre, incluso planteó una cesión de jurisdicción para que la provincia se haga cargo de algunas trazas mediante un sistema único de concesión, pero la propuesta nunca avanzó.
Según Enrico, la provincia ya aportó más de mil toneladas de asfalto para que Nación pueda hacer bacheo, ante la falta de materiales. “La Nación cobra impuestos pero no pone un peso en las rutas”, sentenció.
Convenios incumplidos y obras paralizadas
En junio de 2024, el gobernador Maximiliano Pullaro firmó un convenio con el Ejecutivo nacional para continuar 25 obras públicas, incluyendo intervenciones en rutas estratégicas. Sin embargo, la mayoría no se iniciaron.
Ante este escenario, la provincia decidió asumir con fondos propios algunas tareas como la iluminación del ingreso a Santa Fe o la reparación de la cascada del Saladillo. Pero el resto de las obras quedó paralizado, sin cronograma ni certezas.
Una tragedia que podría evitarse
Mientras los reclamos se acumulan y las rutas se deterioran, la Ruta 34 sigue sumando muertes. El caso se transformó en el emblema del abandono: más de 30 vidas perdidas en un año en una traza crítica para el transporte productivo del interior.
El tiempo apremia y el deterioro avanza. Las autoridades provinciales insisten: sin inversión urgente, los caminos del interior seguirán siendo una trampa mortal.