El penal de Piñero alojará a narcos, sicarios y líderes criminales. Será único en la región y marcará un cambio de paradigma en infraestructura penitenciaria.
El Gobierno de Santa Fe abrió este miércoles los sobres con las ofertas económicas para la construcción del doble muro perimetral y edificios complementarios de la Unidad Penitenciaria N°8, apodada “El Infierno”, que se levanta en Piñero y estará destinada exclusivamente a presos de alto perfil: narcos, sicarios y jefes de organizaciones criminales.
Con un presupuesto oficial de $34.484 millones, esta etapa del proyecto recibió diez ofertas, con montos que van desde los $27.797 millones hasta $32.890 millones, reflejando el fuerte interés del sector privado por una obra sin antecedentes en Sudamérica.
Un penal blindado contra amenazas internas y externas
Durante el acto de apertura, realizado en Rosario, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, destacó: “Esta obra marca un punto de inflexión. No existe un modelo similar en la región. Tuvimos que diseñarlo desde cero. En unos años, otras provincias y países van a copiarlo”.
Cococcioni subrayó que el nuevo penal ya no busca solo evitar fugas, sino resistir ataques con drones, intentos de rescate en helicóptero y amenazas externas: “El que intente algo contra ‘El Infierno’ va a tener una muy mala idea”.
Tecnología, control total y un diseño sin precedentes
La nueva cárcel se construye en un predio de 5,62 hectáreas, junto a la actual unidad de Piñero, con acceso desde la Ruta A012 y Ruta 14. Tendrá cuatro módulos con 24 pabellones cada uno, totalizando 1.152 plazas en celdas individuales de hormigón premoldeado, dispuestas en dos niveles. Las comunicaciones se harán por boxes cerrados, sin contacto físico, y el predio contará con centro médico, sala de conferencias y helipuerto.
El doble muro perimetral tendrá 1.800 metros de largo y 10 metros de altura, con circulación vehicular interna y pasarelas de vigilancia en la parte superior. Cada 70 metros habrá torreones, y en el fondo se instalará una torre de control de 36 metros de altura, con visibilidad en 360 grados.
“Este muro es impenetrable. No hay nada igual en Sudamérica”, afirmó Diego Leone, secretario de Infraestructura Penitenciaria. A su vez, Lucía Masneri, secretaria de Asuntos Penales, expresó: “Este muro separa completamente a los presos de alto perfil del resto de la sociedad y del sistema carcelario. Es un cerco sin precedentes”.
Un salto histórico en seguridad penitenciaria
“El Infierno” forma parte del plan integral de infraestructura carcelaria impulsado por el gobierno provincial, que incluye también ampliaciones en las Unidades 12 y 14 de Rosario, la N°10 en Santa Felicia, y las N°13 y 15 en Piñero.
Ya se inauguró la Subunidad N°4, que recibe detenidos trasladados desde comisarías de Rosario, permitiendo liberar policías para tareas preventivas e investigativas.
Con una inversión total superior a los $414.000 millones, el plan busca alcanzar 7.352 plazas carcelarias en toda la provincia.
“Estamos dando un salto histórico en seguridad penitenciaria. Este muro no existe en otro lado. Lo diseñamos desde cero para blindar a los criminales más peligrosos de la provincia”, concluyó Cococcioni.