Luego de varios días de conflicto, las plantas de Vicentin en Avellaneda y Ricardone reanudarán sus actividades tras un principio de acuerdo alcanzado entre la empresa, los gremios y el Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
Según confirmó el ministro Roald “Coco” Báscolo, el acuerdo contempla un esquema de pagos escalonado para cubrir el 80% del salario adeudado a los trabajadores. Se abonará un 40% este miércoles 16 de abril, un 20% el 25 de abril y otro 20% el 30 de abril. El 20% restante será discutido la semana próxima en nuevas negociaciones.
“No es el acuerdo esperado por los trabajadores, pero sí es el acuerdo posible”, afirmó Báscolo, quien remarcó que esta solución es transitoria y de corto plazo, mientras se espera que la Corte se expida sobre el recurso presentado por la empresa en el marco del concurso preventivo.
La crítica situación de Vicentin —que lleva ya cinco años sin una salida definitiva— se agravó en las últimas semanas tras el cierre de sus dos únicas plantas operativas, lo que afectó directamente a cientos de trabajadores.
El acuerdo fue posible gracias al aporte económico de la cooperativa Unión Agrícola de Avellaneda y Bioenergías Agropecuarias, lo que permitirá destrabar parcialmente la situación.
El regreso a la actividad no sólo beneficia a los empleados de la agroexportadora, sino también a otras firmas de la región. “En Avellaneda hay una caldera de Vicentin que provee vapor a industrias satélite con 300 empleados que no podían trabajar por falta de suministro”, explicó el ministro.
La planta de San Lorenzo, una de las más grandes del grupo, continúa sin actividad. Su reactivación requerirá una logística mucho más compleja, ya que necesita al menos 350.000 toneladas de soja por mes para operar.