Una fecha con raíces históricas que promueve el respeto, la protección y el cuidado responsable de todos los animales.
Cada 29 de abril, Argentina celebra el Día del Animal, una jornada que rinde homenaje no solo a las mascotas y animales domésticos, sino también a todos los seres del reino animal, reforzando el compromiso social con su bienestar y protección.
La elección de esta fecha tiene un fuerte anclaje histórico local: conmemora el fallecimiento de Ignacio Lucas Albarracín, abogado cordobés nacido en 1850, pionero en la defensa de los derechos animales en el país.
Albarracín fue uno de los impulsores de la Sociedad Protectora de Animales y principal promotor de la Ley Nacional N.º 2786, sancionada en 1891, que prohibió el maltrato y la caza indiscriminada de animales, marcando un antes y un después en la legislación argentina sobre esta temática.
A diferencia de la mayoría de los países, donde el Día del Animal se celebra el 4 de octubre en honor a San Francisco de Asís, en Argentina se optó por recordar a una figura nacional clave en la lucha por los derechos de los animales.
Más allá de las celebraciones, el 29 de abril invita a reflexionar sobre el vínculo entre humanos y animales, fomentando prácticas como la tenencia responsable, la adopción, el cuidado veterinario adecuado y el compromiso contra el maltrato y el abandono.
Una jornada para honrar a quienes no tienen voz, y para renovar el pacto de convivencia, respeto y cuidado hacia todos los animales.