La ciudad de Avellaneda tendrá que recurrir nuevamente a las urnas en pocos meses. Algunos dicen 2 o 3 y otros 6.
Es porque el actual intendente, Dionisio Scarpín, renunciará al cargo y asumirá como Senador Nacional.
Mientras tanto, el que resulte electo presidente del Concejo Deliberante, será el quien llevará adelante los destinos de la ciudad hasta llamar a elecciones.
Todo hace suponer, que Gonzalo Braidot, quien resultara electo concejal de la ciudad en las ultimas elecciones, con un resultado histórico, será electo presidente del cuerpo deliberativo y se hará cargo de la intendencia.
Mientras desde algunos sectores del oficialismo se promueve un acuerdo para no pasar por una nueva elección, otros, sumados a la oposición apuntan a llevar adelante un nuevo acto electoral que podría darse entre los meses de abril o mayo, según Osvaldo Fernández Concejal electo por la oposición.
Lo cierto, es que, más allá de los deseos o posiciones, el Tribunal Electoral deberá definir la situación, teniendo en cuanta la ley vigente y la jurisprudencia que se aplica al caso.
En este sentido debemos decir, que si hay acuerdo entre las principales fuerzas políticas, la elección se puede evitar, de manera tal de que Braidot podría terminar el mandato de Scarpín en 2023.
Ahora, si alguna de las fuerzas políticas con representatividad legislativa se opone, quien resulte electo presidente del Concejo Deliberante deberá llamar a elecciones para cubrir el cargo de intendente hasta finalizar el mandato el 10 de diciembre de 2023.