El exdelantero, surgido en Colón y con experiencia en Suiza, México y la Selección Argentina de Bielsa, habló con Reconquista sobre fútbol y vida después del retiro.
César Carignano repasó sus inicios en Colón de Santa Fe, donde debutó en primera división en 2001 de la mano de Ricardo Gareca, en un partido frente a Gimnasia de La Plata. Su primer gol llegó un año más tarde contra Racing Club.
Ese buen momento lo llevó a ser convocado por Marcelo Bielsa a la Selección Argentina tras el Mundial 2002. “Fue una experiencia de mucho aprendizaje, con un nivel de exigencia muy alto y la posibilidad de ver de cerca la forma innovadora de trabajar de Bielsa”, recordó.
Lazos de amistad en inferiores
Carignano compartió divisiones juveniles con el reconquistense Gustavo “Potro” Savoia y con Ismael Blanco, con quienes formó una delantera que luego llegaría al fútbol profesional. “Era una camada muy noble, donde el sueño propio no iba en detrimento del de los demás”, expresó.
Su paso por el exterior y el retiro
En 2004 fue transferido al fútbol de Suiza, una experiencia que, según él, resultó desafiante en lo cultural y futbolístico. Más tarde jugó en México y en distintos clubes de Argentina como Atlético de Rafaela, Ferro y Patronato, hasta su retiro en Esportivo Belgrano de San Francisco.
“Dejé el fútbol por decisión propia, no por lesiones ni por edad. Eso me permitió reinsertarme rápido en los medios de comunicación y luego en otros proyectos. No vivo con nostalgia, sino con alegría por lo vivido”, sostuvo.
Opinión sobre la actualidad de Colón
Consultado por la situación actual del club sabalero, Cariñano fue claro: “Colón en la B es demasiado grande, la presión es exagerada y muchos futbolistas no han podido adaptarse. Más que lo futbolístico, hoy las soluciones deben buscarse en lo emocional y lo mental”.