El ministro de Seguridad de Santa Fe sostuvo que hay hechos que no pueden quedar sin consecuencias y reclamó discutir un esquema de responsabilización para adolescentes no punibles.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, volvió a plantear la necesidad de “dar una discusión en Argentina” sobre la responsabilidad penal de los menores que hoy son no punibles, al menos en casos de delitos de extrema gravedad. Sus declaraciones se dieron este miércoles, en el marco de hechos de violencia registrados recientemente en la provincia.
“Cuando se cruza un umbral de violencia desmedida, nadie puede sostener seriamente que un adolescente no comprende la gravedad de lo que hace. Hay hechos que no pueden quedar sin consecuencias”, afirmó el funcionario durante una rueda de prensa en la ciudad de Santa Fe.
Hechos recientes que reabrieron el debate
Las consultas periodísticas surgieron a partir de episodios de extrema violencia ocurridos en las últimas semanas. Uno de ellos fue el brutal asesinato de Jeremías Monzón, de 15 años, cometido a mediados de diciembre en la capital provincial, por el cual hay tres menores implicados: una adolescente de 16 años y dos de 14.
Otro caso que generó fuerte conmoción fue la agresión a cuchillazos a una adolescente de 15 años en San Cristóbal, quien fue atacada en la vía pública por un grupo de cinco personas. Por ese hecho, hay tres detenidos: uno de 18 años y dos menores de 17 y 16.
“No se trata solo de bajar la edad”
Cococcioni reconoció que se trata de un debate complejo, que excede la seguridad pública e involucra factores sociales, culturales y familiares. En ese sentido, aclaró que no propone una solución simplista.
“Lo sostenemos desde hace dos años. Hay que empezar a discutir el marco jurídico de la responsabilidad penal juvenil. No vamos a la fácil de que esto se soluciona con la baja de la edad de imputabilidad, pero ante hechos de violencia desmedida no puede no haber una instancia de responsabilización”, sostuvo.
El ministro remarcó que si bien existen conductas propias de la adolescencia que pueden entenderse como “travesuras”, los homicidios y las agresiones extremas trasgreden límites legales, culturales y éticos. “Nadie puede salir de su casa a los 14 años pensando que puede matar a una persona”, afirmó.
Posturas contrapuestas
El titular de la cartera de Seguridad consideró necesario discutir un esquema de responsabilidad distinto, que permita adoptar medidas y, al mismo tiempo, contener y acompañar a las familias, aunque advirtió que las herramientas del Estado están hoy fuertemente condicionadas cuando se trata de menores no punibles.
Sin embargo, el debate genera posiciones encontradas. La defensora general y titular del Ministerio Público de la Defensa, Estrella Moreno Robinson, manifestó su rechazo a una eventual baja de la edad de imputabilidad.
“Desde el Consejo Federal de la Defensa no estamos de acuerdo. Hay observatorios que recomiendan no bajar la edad de imputabilidad y creemos que hay que reforzar todo el sistema para dar respuestas a los jóvenes en conflicto con la ley penal”, sostuvo.
El tema vuelve así al centro de la agenda pública, atravesado por casos que generan conmoción social y por una discusión de fondo que sigue abierta en todo el país.