La expresidenta y su hijo están acusados de presunta asociación ilícita y lavado de activos. El debate se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal N.º 5, tras la unificación de ambas causas.
El juicio contra Cristina Fernández de Kirchner y su hijo, Máximo Kirchner, por las causas Hotesur y Los Sauces comenzó este viernes con una primera audiencia virtual. Ambos están acusados de presunta asociación ilícita y lavado de activos, junto con otros imputados.
El debate está a cargo del Tribunal Oral Federal N.º 5, integrado por los jueces José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, luego de que la Cámara de Casación Penal dispusiera la unificación de los expedientes.
Si bien los principales acusados participaron de manera virtual, el presidente del tribunal aclaró que se trata de una situación excepcional y que deberán presentarse presencialmente durante las indagatorias.
Planteos de las defensas
Una de las defensas cuestionó que, tras la unificación de las causas, no se hubieran respetado los diez días hábiles previstos para preparar la defensa en el expediente Hotesur, cuyo juicio estaba programado para marzo de 2027.
Ante ese planteo, el juez Michilini explicó que este viernes se leerían las acusaciones correspondientes a Los Sauces y que la actividad continuaría durante los próximos días para completar los plazos. El fiscal Diego Velasco presentará posteriormente el resumen de la imputación vinculada a Hotesur.
Qué sostiene la acusación
Durante la lectura del requerimiento de elevación a juicio, la Fiscalía sostuvo que los hechos investigados habrían sido organizados desde la cúpula del Poder Ejecutivo Nacional durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, con participación de funcionarios y empresarios, con el objetivo de apropiarse de fondos públicos.
Según la acusación, una parte del dinero presuntamente sustraído al Estado mediante la obra pública vial habría sido canalizada hacia los expresidentes y su entorno familiar a través del pago de dádivas.
La Fiscalía planteó la existencia de una supuesta asociación ilícita estable y permanente entre mayo de 2003 y diciembre de 2016, con roles definidos dentro y fuera de la estructura estatal.
La investigación también apunta a un presunto mecanismo para transferir y disimular ganancias mediante préstamos, operaciones inmobiliarias, alquileres de complejos hoteleros y propiedades, y mejoras en establecimientos vinculados a la familia Kirchner.
Los roles atribuidos a Cristina y Máximo Kirchner
En relación con Cristina Kirchner, la acusación sostuvo que habría diseñado, ejecutado y dirigido un esquema de reciclaje de fondos de origen ilícito.
También señaló que, junto con Néstor y Máximo Kirchner, conformó la inmobiliaria Los Sauces S.A., mediante la cual se habrían adquirido distintas propiedades. Entre ellas se encuentra el departamento de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad.
En cuanto a Máximo Kirchner, la Fiscalía lo señaló como presunto organizador de la asociación ilícita y recordó que fue designado presidente del directorio de la empresa familiar.
Por su parte, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa también fueron imputados como presuntos organizadores.
Tras la lectura de las acusaciones, los jueces dieron por finalizada la audiencia y dispusieron un cuarto intermedio hasta el próximo lunes 26 de octubre, cuando continuará la lectura de los requerimientos de elevación a juicio.