Operarios denunciaron falta total de pagos desde enero y plantas paralizadas. Senadores se comprometieron a impulsar una reunión interministerial para buscar soluciones.
Los senadores Felipe Michlig y Alcides Calvo recibieron a trabajadores de la empresa Láctea Verónica, en el marco del grave conflicto laboral y productivo que atraviesa la firma en la provincia de Santa Fe.
El encuentro se realizó en la sala de reuniones de la presidencia del Senado y contó con la presencia de operarios oriundos de Lehmann y Rafaela, quienes entregaron un escrito solicitando la intervención del Estado para resguardar los puestos de trabajo y garantizar derechos laborales.
Promesa de gestiones y reunión con ministros
Tras escuchar el planteo, los legisladores se comprometieron a realizar “todas las gestiones necesarias” para abordar la situación de manera urgente.
Michlig adelantó que ya inició contactos con distintos ministros para coordinar una reunión interministerial, con el objetivo de encontrar una salida al conflicto. “Debemos intentar una solución de fondo, aunque es complejo por la actitud de la empresa”, advirtió.
Tres plantas paralizadas y salarios adeudados
Según relataron los trabajadores, la empresa cuenta actualmente con tres plantas totalmente paralizadas en las localidades de Lehmann, Suardi y Clason, además de un depósito en Rosario también inactivo.
La situación afecta a alrededor de 700 empleados, quienes denunciaron un deterioro progresivo de sus condiciones laborales. “Desde enero de 2026 no cobramos absolutamente nada”, señalaron.
De pagos parciales al corte total
El conflicto se remonta a marzo de 2025, cuando comenzaron los retrasos salariales que inicialmente se resolvían mediante pagos en cuotas o semanales, aceptados por los trabajadores para sostener la actividad.
Sin embargo, desde comienzos de este año, la situación se agravó: se interrumpieron completamente los pagos y actualmente se registran deudas que incluyen medio sueldo de noviembre y diciembre, aguinaldos y salarios de enero.
Sin servicios ni condiciones de trabajo
A la crisis salarial se suma el estado de las instalaciones. Los trabajadores describieron un escenario crítico: sin luz, sin gas, sin agua, sin insumos y con la caldera rota, lo que imposibilita cualquier tipo de reactivación inmediata.
El conflicto pone en alerta no solo a las familias afectadas, sino también a las economías locales vinculadas a la actividad láctea, en un contexto donde la incertidumbre sigue creciendo y las soluciones aún no aparecen.