Con 230 milímetros en un solo día y picos extremos en pocas horas, el intendente de Avellaneda aseguró que trabaja personalmente en las soluciones y pidió tranquilidad.
En medio del impacto que dejó el fuerte temporal en Avellaneda, el intendente Gonzalo Braidot puso el foco en la respuesta inmediata y, sobre todo, en un mensaje directo a los vecinos más afectados: “La palabra de que personalmente me estoy ocupando”.
La frase que marcó la entrevista
En el momento más contundente del diálogo, al ser consultado por la situación en Barrio Don Pedro, Braidot fue claro y asumió un compromiso directo:
“La palabra de que personalmente me estoy ocupando con los secretarios de esto”.
El jefe municipal remarcó que no se trata de una promesa a futuro, sino de un trabajo ya en marcha, con equipos técnicos y relevamientos en el lugar desde el primer momento.
Una lluvia fuera de escala
Según el parte oficial del municipio, durante el miércoles 15 de abril cayeron 230 milímetros de lluvia, con una concentración extrema en pocas horas que provocó el colapso momentáneo de distintos sectores.
“No existe lugar en el mundo que resista eso”, afirmó, al tiempo que destacó que, pese al colapso momentáneo, el sistema hídrico logró escurrir el agua en pocas horas.
Sin embargo, reconoció que el evento dejó al descubierto problemas estructurales, principalmente en el sistema cloacal y en sectores puntuales de la ciudad.
Barrio Don Pedro, en el centro de la escena
Uno de los puntos más críticos fue Barrio Don Pedro, donde vecinos cuestionaron el funcionamiento del entubado. Allí, Braidot explicó que el inconveniente principal no está en la obra en sí, sino en el “tapón” final del sistema de desagüe, que frena el escurrimiento.
Según detalló, ya se avanzó en una solución parcial:
- Se liberó parte del canal en terrenos donados.
- Se trabaja en completar el trazado restante.
- Se analizan desagües alternativos para sectores específicos del barrio.
“Esto nos permitió descomprimir mucho la presión, aunque falta la obra de fondo”, indicó.
Pedido de tranquilidad y advertencia política
El intendente buscó llevar calma a los vecinos y pidió que sigan la información por canales oficiales: “Que se queden tranquilos, que cuando tengamos la solución técnica se la vamos a comunicar”.
Al mismo tiempo, cuestionó a sectores que —según dijo— aprovechan la situación: “Que no se guíen por oportunistas políticos que hacen su juego personal”.
El impacto social y la respuesta
Más allá de la infraestructura, Braidot también se refirió a la situación de familias vulnerables, especialmente en zonas con viviendas precarias. Confirmó que hubo 20 evacuados y un amplio operativo de asistencia durante la noche del temporal.
En ese contexto, destacó el rol de la comunidad: “Después de que el agua baja, queda lo que somos”, expresó, valorando el trabajo de docentes, vecinos, personal municipal e instituciones.
Un escenario que puede repetirse
Finalmente, advirtió que este tipo de fenómenos podrían volverse más frecuentes por la llegada del fenómeno climático de El Niño, y recomendó medidas preventivas a la población.
Pero, en medio de la incertidumbre, dejó un mensaje central que atraviesa toda la situación: la gestión ya está en marcha y, según afirmó, con compromiso personal al frente.
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