Fernando Espinoza llegará este domingo para dirigir la final de la Liga Norteña y compartió con Radio Ideal distintas experiencias de su extensa carrera como árbitro internacional.
El árbitro internacional Fernando Espinoza estará este domingo en la región para dirigir la final de un campeonato de la Liga Norteña. Su presencia representa una oportunidad especial para el fútbol de la zona, que recibirá a un juez con experiencia en Primera División, torneos internacionales y algunos de los encuentros más importantes del fútbol argentino.
En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, Espinoza contó que disfruta especialmente este tipo de visitas porque le permiten volver a sus raíces y reencontrarse con el fútbol del interior. Nacido en Mendoza, recordó que comenzó su carrera lejos de los grandes escenarios y que todavía conserva un vínculo especial con las ligas y las comunidades futboleras de distintas localidades.
“Me encanta este tipo de partidos. Suelo ir a estas finales por todos lados porque me hacen volver un poco a tierra y a sentir dónde comenzamos”, expresó.
El árbitro también adelantó que espera disfrutar de la estadía en la zona, donde ya le organizaron un encuentro con asado y truco después del partido del domingo.
Su preparación para dirigir un Superclásico
Durante la entrevista, Espinoza repasó algunas de sus experiencias en el fútbol argentino y explicó cómo se prepara un árbitro para dirigir un encuentro de la trascendencia de un Boca-River.
Si bien señaló que la preparación técnica y física es similar a la de cualquier otro partido, reconoció que un clásico tiene una exigencia psicológica especial por la repercusión mundial que genera.
“Nosotros nos preparamos todos los partidos de la misma manera, pero toma un tono más especial en la parte psicológica, las presiones y demás”, explicó.
También habló sobre la importancia de regular las emociones y evitar que la ansiedad y la adrenalina terminen afectando el rendimiento físico y las decisiones durante el encuentro.
Entre los partidos que recuerda especialmente mencionó uno en el que estuvo como cuarto árbitro junto a Fernando Rapallini, en el Monumental, cuando fue expulsado Marcos Rojo a los pocos minutos de juego. También recordó su participación en encuentros en los que fueron expulsados Pablo Pérez y otros futbolistas de trayectoria.
El VAR y las críticas al arbitraje
Otro de los temas abordados fue la implementación del VAR en el fútbol argentino. Para Espinoza, la herramienta llegó para mejorar la justicia deportiva y permitir corregir errores que antes podían perjudicar a los equipos.
Sin embargo, consideró que existe mucha desinformación sobre su funcionamiento y recordó que detrás de cada decisión sigue habiendo personas que interpretan las jugadas.
“Para nosotros, el VAR es lo mejor que nos pasó como árbitros”, sostuvo.
También cuestionó la facilidad con la que las redes sociales se convierten en espacios de críticas y descalificaciones, donde cualquier usuario opina como si fuera árbitro, dirigente, periodista o jugador.
En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer la autocrítica y evitar que las discusiones permanentes terminen perjudicando al fútbol.
Por qué considera más difícil dirigir en la Primera Nacional
Espinoza también comparó las exigencias de la Primera División con las de la Primera Nacional. Según explicó, esta última representa un desafío particular porque no cuenta con la asistencia del VAR y el árbitro debe resolver cada situación sin la posibilidad de revisar posteriormente una jugada.
Contó que, después de doce años sin dirigir en esa categoría, volvió recientemente a hacerlo en un partido disputado en Chaco.
“En Primera tenés el socorro de tu compañero en cabina, que te puede salvar del error. Ahí no, tenés que estar concentrado al ciento por ciento”, explicó.
A pesar de esa dificultad, destacó que se trata de una competencia muy exigente y que disfruta especialmente de dirigirla.
Maradona, los viajes internacionales y sus cábalas
En otro tramo de la charla, el árbitro recordó su experiencia vinculada a Diego Armando Maradona. No tuvo la oportunidad de dirigirlo como futbolista, pero sí lo enfrentó como entrenador, cuando estuvo al frente de Gimnasia y Esgrima La Plata.
También le tocó dirigir el día del fallecimiento de Maradona, durante un partido en La Bombonera, donde se realizó un homenaje muy emotivo con la presencia de sus hijas y el reconocimiento de los jugadores.
“Fue muy emotivo. Creo que para mí es uno de los más grandes”, expresó.
En el plano internacional, recordó su debut en la Copa Sudamericana, en Cali, Colombia, en un encuentro entre América de Cali y Bolívar de Bolivia. También mencionó su participación en partidos de Copa Libertadores, Eliminatorias y el torneo disputado en Arabia Saudita, donde tuvo la posibilidad de dirigir a figuras de distintos países.
Sobre sus cábalas, contó que mantiene siempre el mismo orden al preparar la valija, utiliza una calza que lo acompaña desde hace muchos años y escucha determinadas canciones antes de salir a la cancha, especialmente por el recuerdo de su padre.
El reconocimiento a Facundo Rodríguez
La entrevista también tuvo un momento especial al mencionar a Facundo Rodríguez, asistente internacional oriundo de la región y parte del equipo arbitral que participó del último Mundial.
Espinoza contó que compartió con él distintas etapas de su carrera, desde los torneos de ascenso hasta llegar a las principales categorías del fútbol argentino.
“Es una excelente persona y un excelente asistente. Se lo tiene muy merecido”, destacó.
Además, valoró la presencia de otros representantes del interior que alcanzaron el plano internacional y consideró que el último año fue especialmente importante para el arbitraje argentino de distintas provincias.
De jugador a árbitro: una carrera construida con perseverancia
Espinoza contó que antes de dedicarse al arbitraje fue futbolista de San Martín de Mendoza, club con el que llegó a Primera División. También trabajaba en el área de Educación Física y tenía una escuelita de fútbol.
Según relató, comenzó a dirigir porque muchas veces los árbitros no se presentaban a los partidos de su equipo y terminaban quedándose sin jugar. De a poco descubrió que esa actividad era lo que realmente le gustaba y decidió realizar el curso en la Liga Mendocina.
A los 25 años fue contratado por la AFA y, a los 29, llegó a Primera División.
Sin embargo, su recorrido no estuvo libre de dificultades. Recordó que, después de completar el curso nacional, pasó dos años sin recibir una contratación de AFA y llegó a abandonar temporalmente el arbitraje. Cuando decidió regresar, consiguió un contrato y comenzó una etapa de crecimiento profesional.
Por eso, al dejar un mensaje para quienes recién comienzan, insistió en la importancia de no abandonar ante los primeros obstáculos.
“Los objetivos entre ceja y ceja y los sueños en el corazón”, resumió como una de las frases que suele transmitir en las clínicas y encuentros con jóvenes árbitros.
Finalmente, Espinoza agradeció el contacto con Radio Ideal y anticipó que espera encontrarse con la gente de la región este domingo, cuando llegue para dirigir la final de la Liga Norteña.