El nuevo esquema cambiario abandona el ajuste fijo mensual y atará el techo y el piso de la flotación al índice de precios del Indec, con el objetivo de evitar atrasos cambiarios y ordenar expectativas.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) pondrá en marcha desde este viernes un cambio clave en el régimen cambiario: las bandas de flotación del dólar comenzarán a actualizarse en función de la inflación, dejando atrás el esquema de ajuste fijo del 1% mensual que regía hasta ahora.
La medida, que regirá plenamente desde enero de 2026, establece que tanto el techo como el piso de intervención evolucionarán cada mes según el último dato de inflación publicado por el Indec, con un rezago de dos meses (T-2). De este modo, el primer ajuste será del 2,5%, correspondiente al índice de noviembre.
Qué cambia en el régimen cambiario
Hasta ahora, las bandas se actualizaban automáticamente sin importar la dinámica de precios. Con el nuevo mecanismo, el tipo de cambio contará con una referencia más flexible y alineada con el contexto macroeconómico.
Desde el BCRA explicaron que el objetivo del cambio es dotar de mayor coherencia al esquema cambiario, evitando atrasos del dólar y reduciendo la necesidad de correcciones abruptas. Entre los principales puntos que busca el nuevo sistema se destacan:
- Anclar expectativas del mercado
- Evitar saltos discrecionales del tipo de cambio
- Preservar la competitividad sin generar volatilidad excesiva
El esquema de bandas se mantendrá como marco de intervención, pero con reglas más previsibles y vinculadas a la evolución de los precios.
Plan de acumulación de reservas
En paralelo, el Banco Central anunció un programa de acumulación de reservas internacionales que comenzará a implementarse desde este mes. El plan contempla:
- Un aumento de la base monetaria del 4,2% actual al 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026.
- Compras de hasta US$10.000 millones, en línea con la demanda de dinero y la oferta de divisas.
- En un escenario más favorable, las compras podrían llegar a US$17.000 millones si la demanda de pesos crece un 1% adicional del PBI.
Las adquisiciones se realizarán de manera gradual, con un límite de intervención equivalente al 5% del volumen diario del mercado de cambios, para evitar distorsiones en la cotización, según precisó la entidad que conduce Santiago Bausili.
Qué mira el mercado de cara a 2026
El anuncio refuerza la estrategia oficial de normalización monetaria y cambiaria, en un contexto donde el dólar continúa siendo una variable central para las expectativas económicas.
El principal desafío del nuevo esquema será lograr que el ajuste por inflación consolide estabilidad, sin trasladar presiones adicionales a los precios ni generar ruidos en el mercado cambiario, en un año que estará marcado por la evolución de la inflación, las reservas y la demanda de pesos.