La histórica cooperativa láctea fue declarada en quiebra por la Justicia de Rafaela tras el fracaso del concurso preventivo y una situación financiera considerada inviable.
La histórica usina láctea Sancor Cooperativas Unidas Limitada, con sede en Sunchales, fue declarada en quiebra por el Juzgado de Primera Instancia de Rafaela, tras no lograr revertir una crisis que se extendió por casi dos décadas.
La medida llega luego del fracaso del concurso preventivo iniciado en febrero de 2025, y tras el reconocimiento formal de la empresa de no poder afrontar sus deudas ni presentar una propuesta a los acreedores.
Un pasivo que volvió inviable a la cooperativa
El fallo se sustenta en la “inviabilidad estructural” de la firma, producto de un endeudamiento que alcanza niveles críticos:
- $41.600 millones de deuda concursal
- 86 millones de dólares
- Una deuda postconcursal que crece a razón de $3.000 millones mensuales
A esto se suma la situación laboral, con más de cinco meses de salarios adeudados al personal activo.
Producción al mínimo en sus plantas
Actualmente, las seis plantas industriales operan muy por debajo de su capacidad, siendo la ubicada en Sunchales la que presenta mayor nivel de inactividad.
Continuidad operativa y proceso de venta
La jueza Agostina Silvestre ordenó la continuación de la explotación de la empresa, con el objetivo de preservar su valor como unidad productiva y proteger las fuentes de trabajo.
En ese marco, se dispuso la venta de la empresa “en marcha”, ya sea de forma total o por unidades productivas, mediante una licitación que permita encontrar inversores.
Impacto directo en los trabajadores
El síndico deberá definir el personal mínimo necesario para sostener la operación.
Aquellos trabajadores que no sean incluidos quedarán suspendidos por 60 días, y si no se encuentra una solución en ese plazo, se extinguirá la relación laboral.
Intervención total y restricciones a directivos
Con la quiebra, los directivos pierden la administración de la empresa, que pasa a manos de la sindicatura. Además, se dispuso:
- Inhibición general de bienes
- Prohibición de salida del país para integrantes del Consejo de Administración
También se descartó el mecanismo de “salvataje” o cram down, ya que la ley de cooperativas no permite este esquema y el nivel de deuda supera el valor de los activos.
Los próximos pasos
Los acreedores con deudas posteriores al concurso tendrán plazo hasta el 29 de mayo de 2026 para verificar sus créditos.
Mientras tanto, la sindicatura deberá avanzar con un inventario detallado de los activos, paso clave para definir el futuro de una de las marcas más emblemáticas de la industria láctea argentina.