El anuncio oficial de la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) generó una rápida respuesta en la Cámara de Diputados, donde se discutirá si derogar la ley 13.211 de 1948, que permitió la adhesión al organismo. Si el gobierno opta por implementar un decreto de necesidad y urgencia, el Congreso deberá aprobarlo o rechazarlo, como ocurrió con otros decretos. Sin embargo, la salida no será inmediata y se concretaría en al menos 12 meses.
Milei retirará a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud
Las críticas no tardaron en llegar desde sectores como Coalición Cívica, Democracia para Siempre y la UCR, que rechazaron la decisión del presidente Javier Milei. En defensa de la medida, la vicepresidenta Victoria Villarruel expresó que tanto la OMS como el gobierno de Alberto Fernández fueron responsables de violaciones a los derechos humanos a nivel global.
El ministro de Salud, Mario Lugones, aclaró que la salida de la OMS no implica el retiro de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que sigue dependiente de la OEA. En el ámbito legislativo, la bancada de Unión por la Patria presentó un proyecto para que el Congreso ratifique la permanencia en la OMS, advirtiendo sobre los riesgos de encarecer vacunas e insumos y la desvinculación de políticas sanitarias regionales.
Por otro lado, la diputada Mónica Fein cuestionó la decisión y destacó que, según la Constitución, debe ser aprobada por el Congreso. También criticó la agenda presidencial, sugiriendo que el gobierno debería priorizar la equidad en el acceso a la salud en lugar de enfocarse en la salida de la OMS.