Las ventas en supermercados, shoppings y mayoristas reflejaron un deterioro durante marzo en medio de la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y la cautela económica.
El consumo volvió a mostrar señales de retroceso durante marzo y cerró el primer trimestre del año con indicadores negativos, en un escenario marcado por la aceleración inflacionaria y el impacto sobre los ingresos de los hogares.
Según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas en supermercados se mantuvieron prácticamente estables durante marzo a precios constantes, aunque en el acumulado trimestral registraron una caída del 3,1%.
Además, en la comparación interanual, las ventas marcaron una baja del 5,1%, el peor registro desde noviembre de 2024.
Fuerte caída en shoppings y mayoristas
Las ventas en centros comerciales también reflejaron un importante deterioro.
Durante marzo, los shoppings registraron una caída interanual del 13,3%, la más fuerte desde abril de 2024. Si bien hubo una leve mejora mensual del 1,2% desestacionalizado, no alcanzó para revertir el retroceso acumulado del trimestre, que llegó al 5,7%.
Por otra parte, las ventas en autoservicios mayoristas cayeron 1,2% mensual y acumularon una baja del 2,6% en el primer trimestre del año.
En la comparación interanual, el descenso en ese sector alcanzó el 7,2%.
Inflación y pérdida salarial
Los datos reflejan las dificultades que enfrenta el consumo para recuperarse en medio del aumento sostenido de precios y el deterioro del poder adquisitivo.
Durante marzo, la inflación alcanzó el 3,4%, lo que frenó la recuperación salarial y profundizó la cautela en los hogares al momento de realizar gastos y compras.