En medio del proceso concursal, se aprobó la operación de las plantas industriales en Avellaneda, San Lorenzo y Ricardone con acuerdos que involucran a gigantes del agro. El objetivo: recuperar actividad y proteger el patrimonio de la empresa.
El juez civil y comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, resolvió aprobar diez contratos de procesamiento de granos en las plantas industriales de Vicentin SAIC, ubicadas en Avellaneda, San Lorenzo y Ricardone, incluyendo la terminal portuaria. La medida, que se enmarca en el expediente judicial de la empresa, apunta a optimizar y reactivar la producción en pleno proceso concursal.
Acuerdos con grandes jugadores del agro
Las firmas contratantes incluyen a Unión Agrícola de Avellaneda (UAA), Cargill, Bunge, Viterra, ACA, LDC Argentina, Molinos Agro, Commodities y Ammagi, y contemplan la entrega y procesamiento de:
- Maíz para bioetanol
- Girasol para aceites
- Soja para subproductos industriales
Estos contratos fijan parámetros estrictos en cuanto a volúmenes, calidad, precios, plazos, transporte y márgenes comerciales, y fueron incorporados al expediente concursal para conocimiento de acreedores y de la Sindicatura.
Reactivación industrial
La reactivación productiva ya tiene metas concretas. En Avellaneda, se proyecta duplicar la producción de bioetanol, pasando de 3.000 a 6.000 metros cúbicos mensuales, lo que llevaría la planta al límite de su capacidad operativa. En Ricardone, la molienda de girasol también apunta a operar al máximo, al igual que el procesamiento de soja en San Lorenzo.
Estas medidas buscan reposicionar a Vicentin en el mercado agroindustrial, mientras avanza el proceso judicial de reestructuración y búsqueda de salida para una de las empresas más emblemáticas del sector.
Refuerzo de la intervención judicial
Además, el juez Lorenzini firmó una resolución ampliatoria que ratifica y extiende las facultades de los interventores Andrés Shocron y Guillermo Nudemberg, quienes quedan plenamente habilitados para representar a la compañía tanto en reuniones societarias nacionales como internacionales. También podrán delegar esas funciones si lo consideran necesario.
La decisión se apoya en el artículo 17 de la Ley de Concursos y Quiebras (LCQ) y tiene como fin proteger los activos de la empresa, garantizar su participación en otras sociedades y asegurar una gestión operativa eficiente mientras se define su futuro financiero.
Con esta aprobación judicial, Vicentin da un paso clave hacia su recuperación productiva, al tiempo que mantiene el control bajo tutela del Poder Judicial, en una etapa decisiva para su supervivencia como actor relevante en la agroindustria nacional.